La Gran Sacsejada de Aimar Arriola es el proyecto ganador de la primera convocatoria pública Terrassa Comisariat.
La Gran Sacsejada no es una simple secuencia temática de exposiciones pero tampoco una mera especulación curatorial. El proyecto aglutina un conjunto de siete propuestas de actuación en el contexto de Terrassa, a manos de tantos otros artistas. En suma, no adopta una metodología que busque resultados concretos, sino que quiere activar propuestas que, a diferente escala, indaguen y pongan en práctica la capacidad del arte de relacionarse e intervenir en la esfera de aquello real –el tejido social, urbano y/o imaginario de un lugar.
Las diferentes propuestas que acoge La Gran Sacsejada representan maneras diferentes de entender actualmente la práctica del arte, así como una multiplicidad de posiciones ideológicas respeto qué entendemos por nociones como realidad, esfera pública, etc., y cuáles son nuestras maneras de relacionarnos e intervenir. Así, las diversas acciones, intervenciones y producciones de los artistas en y/o sobre Terrassa, su documentación y exposición, funcionarán como amplificadores del homogéneo espectro de representaciones del lugar...
En uno de sus textos sobre Bertolt Brecht, el escritor francés Roland Barthes acuñaba la expresión “prácticas de la sacudida”, en referencia al marcado carácter crítico del trabajo de Brecht y su capacidad de afectar al status quo. Más allá de sus connotaciones sísmicas o violentas, la noción de "sacudida" nos remite a la idea de ir contra la manera natural de proceder, al efecto de alterar el ánimo de las cosas, a no dejarlas tal como estaban y, por extensión, en incidir críticamente en el ámbito de aquello real. El punto de partida de la presente propuesta radica precisamente en las ideas de alteración e intervención a qué hace referencia la expresión.
Asimismo, la noción de “sacudida” sirve también para referirnos a la propia naturaleza del ESPAIDOS de la Sala Muncunill, a sus características en en cuanto a espacio y aspectos arquitectónicos que introduce unas dinámicas propias en el centro de la ciudad. Las propuestas individuales de los artistas que en última instancia se mostrarán pero que, en un afán para superar las limitaciones del espacio, podrán desarrollarse previamente o en paralelo en diferentes localizaciones de Terrassa o a través de canales complementarios, supondrán puntuales “sacudidas” de las mecánicas cotidianas del lugar.