Desde la última década del siglo XX la presencia universitaria en Terrassa se ​​ha ido incrementando, tanto en estudios que se imparten como en número de estudiantes presentes en el campus de la ciudad, llegando a convertirse en la segunda ciudad universitaria de Cataluña en número de estudiantes. 
Terrassa se ​​convertirá en una ciudad puntera en la economía del conocimiento, no sólo por su localización y las redes de comunicación (reales y virtuales) de las que dispone, sino especialmente por el valor añadido y diferencial que supone tener un conjunto plural y diverso de centros universitarios.

 

Esta apuesta de futuro se ha visto materializada con la creación del Servicio de Universidad, cuyo objetivo es promocionar el Campus dando apoyo a las diferentes actividades que se llevan a cabo en las escuelas universitarias de la ciudad, facilitando gestiones, posibilitando el préstamo de infraestructuras, firmando convenios de colaboración y siendo fuente generadora de actuaciones encaminadas a la construcción de un sistema universitario que potencie proyectos de colaboración en investigación y transferencia de conocimientos a la sociedad.