La descripción de la mansión de los Sagrera se sabe gracias al inventario notarial efectuado por de la muerte de Joaquim de Sagrera (1825).

VidrieraTenía una planta rectangular de cuatro caserones de ancho paralelos a la calle de la Font Vella y estaba formado por planta baja, piso y buhardilla. Las fachadas principal y posterior presentaban interesantes esgrafiados. En la planta baja se situaba la entrada, el cuarto del mozo, el comedor de los mozos, la bodega, la estancia de los lagares, la cocina, el amasador, las despensas, el recibidor y el comedor. En la primera planta, se encontraba la escalera principal, una sala, varias cámaras, el dormitorio principal, la capilla, el despacho y la habitación de las criadas. Y, en el desván, dos grandes espacios con mobiliario diverso y el cuarto del trigo. En el patio trasero había establos, el pajar, la carpintería, el cubierto de leña, dependencias relacionadas con la fábrica de paños, otras edificaciones y los terrenos agrícolas de las huertas de Sant Fruitós.

detalle del mosaico de una ventana del patio

La remodelación de 1911 siguió un estilo ecléctico con elementos de inspiración modernista.

El nuevo edificio consta de una nueva planta en forma de U con dos alas laterales que forman un patio central, que tienen planta baja y dos pisos.

Melcior Vinyals Muñoz también proyectó la nueva fachada, simétrica, de planta baja con la puerta principal y dos pisos con balcones. Dos torreones que sobresalen los extremos.

A pesar de no estar verificado documentalmente parece ser que Josep Puig i Cadafalch intervino en la reforma del interior: planta baja, escalera noble y tribuna de hierro forjado que da al patio.

En la planta baja encontramos la entrada que funciona como distribuidor. A la derecha, la denominada sala Bartra, antiguo comedor de diario. A la izquierda, el cuarto de reja y el despacho. Al fondo, el gran salón o hall y un acristalado. Es la parte más noble de la casa. 

hall de la Casa Alegre de Sagrera

Destacan las columnas con los capiteles dedicados al comercio, a la industria y a la agricultura; las vidrieras modernistas fabricados por la casa Maumejean; la escalera noble decorada con cuatro pinturas de Joaquín Vancells y las pinturas murales de Pere Viver en el salón.

comedor

En el ala externa izquierda se localiza el comedor. El proyecto neogótico de Juan Pallarols (1917) no se terminó. Sólo se construyó la chimenea y los grandes ventanales con vitrales con decoración naturalista.

En el ala opuesta se encontraba la zona de servicio: cocinas, planchador, lavadero, ...

escalera de la Casa Alegre de Sagrera

En el primer piso se conservan casi intactas las habitaciones nobles de la primera mansión, decoradas con pinturas murales del pintor barcelonés Josep Arrau y Estrada (principio del siglo XIX): el gran dormitorio principal - actual sala Salvans -, la sala - actualmente sala de Hernán Cortés - y la habitación de matrimonio - la sala del Juicio de Salomón -. Además, se construyen los dormitorios de la familia, los baños, una gran habitación de juegos para los niños y habitaciones para el personal doméstico - Sala Avellaneda -.

En el sótano se instaló la caldera de calefacción central y una fresquera / carbonera. En la amplia buhardilla se construyó, a partir de 1930, el llamado piso Fontanals.

sala del piso superior

Los principales elementos de inspiración modernista se pueden ver en la fachada posterior de la casa y en los interiores. Destacan trabajos de madera y forja, mosaicos, vitrales emplomados y pintados, pinturas murales y relieves escultóricos.

Sustituyendo las huertas de la parte posterior de la casa se proyectó un extenso jardín de inspiración francesa, con varias edificaciones anexas: cubiertos, gallineros, noria, casa de los porteros de la finca, ...

puerta del patio

En 1915, junto al inmueble e integrados en la fachada, se construyeron tres pisos, con un acceso independiente, que tenían el objetivo de obtener rentas por su alquiler (calle de la Font Vella, 31).

La Casa Alegre de Sagrera es un modelo de vivienda burguesa de principios del siglo XX, con un elevado número de comodidades y signos de bienestar: calefacción central de carbón, electricidad, baños completos y aseos, grandes cristaleras, balcones, jardines,... El exterior es austero y sin demasiados signos de riqueza, mientras que el interior es suntuoso y de gran tamaño.