El Banco del Tiempo funciona sin dinero y la unidad de intercambio es el tiempo: la hora. Una persona deposita unas horas de su tiempo ofreciendo un servicio que presta a otras personas. A cambio, puede pedir tiempo para resolver algunas necesidades diarias o ampliar sus conocimientos o habilidades.

 

Cada persona dispone de un talonario personal de tiempo, que utilizará en el momento de pagar el servicio. Todos los conocimientos y habilidades tienen el mismo valor.