El servicio de Protección de la salud tiene la responsabilidad de controlar las especies no protegidas y consideradas plagas, como roedores, aves urbanas, cucarachas, mosquitos, con el objetivo de mantenerlos dentro de un umbral de tolerancia, de forma que no provoquen molestias. Este control se realiza a edificios y equipamientos de titularidad o gestión municipal, y en la vía pública.

Se realizan acciones programadas y sistemáticas, y se atienden las incidencias puntuales que nos llegan de la ciudadanía.Las actuaciones de control de las plagas se basan en los principios de la lucha y gestión integrada, es decir atendiendo a criterios de salud y medioambientales, por lo que los métodos utilizados sean proporcionales a la problemática a tratar.

Las plagas que afectan a los espacios privados, son responsabilidad de la persona propietaria del espacio afectado.