La revisión catastral no tiene que implicar necesariamente un augmento general en el IBI, pero para reducir el impacto en los casos que sí augmenten, el Ayuntamiento de Terrassa ha congelado el tipo impositivo general.

Además, también ha aprobado que el incremento máximo que se pueda producir en el recibo del IBI del 2018 respecto al del 2017 sea del 5%. En la práctica en 2018 para las viviendas, el incremento absoluto medio se situará por debajo de los 6€ por inmueble.

Esto permite aplicar una política fiscal más redistributiva.