El exceso de emisión de NOx producido por el escándalo dieselgate nos pasa factura a nivel ambiental pero también de salud.

El tráfico es el principal emisor de dióxido de nitrógeno (NO2), uno de los principales contaminantes nocivos para la salud en la ciudad. Este contaminante es un precursor del ozono y de las partículas que pueden formarse en la atmósfera, que provocan enfermedades cardiovasculares y respiratorias, sobre todo ictus e infartos.

En 2015, debido a la manipulación en las pruebas de laboratorio, los automóviles, camiones y autobuses con motor diesel emitieron 4,6 millones de toneladas de óxidos de nitrógeno (NOx) más de lo que permite la legislación internacional. Los vehículos diesel emitieron realmente 13,1 millones de toneladas de emisiones de óxidos de nitrógeno (NOx), y no 8,6 millones de toneladas como se esperaba con las pruebas de laboratorio. Según el estudio publicado en la revista Nature el 15 de mayo del 2017, las emisiones contaminantes "extra" provocan, cada año, la muerte prematura de 38.000 personas en todo el mundo, además de las que ya provocan las emisiones esperadas.

El aire contaminado provoca cáncer, afecta al sistema inmunológico, contribuye a la aparición de asma, tiene efectos claros en enfermedades cardiorrespiratorias, ralentiza el desarrollo del cerebro de los niños, y reduce la esperanza de vida. Las personas mayores, las personas con problemas asmáticos, las embarazadas, los niños y bebés, son especialmente vulnerables.

Si no se ponen límites más estrictos, en 2040 habrá casi 184.000 muertes prematuras. Estos problemas son especialmente graves en las ciudades, donde hay mucho tráfico. Hay pues, tomar medidas para establecer sistemas de movilidad más sostenibles. Medidas como restringir el acceso al tráfico representan soluciones a corto plazo, así que hay que considerar cambios fundamentales e innovadores en nuestro sistema de transporte y en el modelo de ciudades para mejorar nuestro bienestar general.

La comparativa de NOx entre la emisión límite según el estándar EURO del vehículo y la emisión real del vehículo es la siguiente:

FUENTE: Agencia Europea de Medio Ambiente (EEA)

Gasolina                           Diesel
Fabricación Emisión Límite Emisión Real Diferencia Fabricación Emisión Límite Emissió Real  Diferencia
EURO 3 (2000) 0,15 0,2 33,3% EURO 3 (2000) 0,5 1 100,00%
EURO 4 (2005) 0,08 0,1 25,0% EURO 4 (2005) 0,25 0,8 220,0%
EURO 5 (Set. 2009) 0,06 0,05 -16,7% EURO 5 (Set. 2009) 0,18 0,8 344,4%
EURO 6 (Set. 2014) 0,06 0,06 0,0% EURO 6 (Set. 2014) 0,08 0,6 650,0%
*Emisión NOx de Turismos (categoria M1) en g/km

 

Aunque aún no están todos los modelos, The EQUA Air Quality Index ha realizado una clasificación de vehículos de acuerdo con la emisión de NOx en conducción real. De este modo, la distinción no se realiza en función de la clasificación EURO (tal y como se hace con el etiquetado ambiental de distinción de vehículos), sino que está realizado en función de la emisión de NOx en conducción real