Los estados y las regiones definen sus estrategias de desarrollo y las actuaciones a llevar a cabo. La Comisión Europea integra estos proyectos en una estrategia global comunitaria y lleva a cabo su seguimiento y control de acuerdo con la normativa comunitaria. En el caso de España, la interlocución con la UE en cuanto a fondos estructurales y de cohesión corresponde al Gobierno español, a través del Ministerio de Economía y Hacienda. La Generalitat de Catalunya participa en diferentes niveles de responsabilidad en la programación, gestión, ejecución y control de las actuaciones.

El Ayuntamiento de Terrassa lleva a cabo un amplio programa de inversiones en infraestructuras de saneamiento, que cuentan con un 80% de financiación por parte del Fondo de Cohesión de la Unión Europea 2000-2006 o del Fondo 2007-2013.

El objetivo de estas inversiones es mejorar la calidad de vida de los ciudadanos y ciudadanas y minimizar el impacto en el medio ambiente de las aguas residuales. Se complementan con otras actuaciones medioambientales orientadas a mejorar la calidad de las aguas, la gestión de los residuos y la protección del entorno natural.

Las inversiones en saneamiento son de una gran importancia para el bienestar de la comunidad y para el medio ambiente, pero por su propia naturaleza la mayoría de ellas son poco visibles para los ciudadanos y ciudadanas: una red de más de 190 kilómetros de colectores transcurre bajo las calles y espacios públicos de la ciudad y deviene un servicio público básico para potenciar la sostenibilidad y la calidad de vida.