El Ayuntamiento gestionará de manera directa el servicio público de abastecimiento de agua en la ciudad. El pleno del Ayuntamiento aprobó la creación de una entidad pública empresarial local (EPEL) que se encargará, a partir de finales de 2018, de la gestión del servicio. La empresa privada Mina, que hasta ahora ha gestionado el abastecimiento de agua en la ciudad mediante una concesión que finalizó en diciembre de 2016, continuará prestando de momento el servicio en régimen de prórroga forzosa, Mientras tanto, el Ayuntamiento avanzará en la preparación de la estructura del nuevo servicio.

¿Por qué és tan importante la gestión pública del agua?
El agua es un bien común indispensable para la vida, y el acceso a un agua de calidad es un derecho humano reconocido por las Naciones Unidas. El servicio del agua es un mercado que funciona como un monopolio natural, ya que no se puede elegir entre una oferta variada y competitiva de precios y calidades. También es un mercado cautivo, ya que no se puede decidir no comprar. El agua es un derecho, no un producto de mercado. Es por ello que el servicio de agua es público, y la mejor forma de garantizar este derecho y un precio justo es que la gestión del servicio también sea pública.

¿Que ventajas tiene la gestión municipal directa respecto a la gestión privada?
La gestión municipal directa es garantía de un servicio público eficaz, de transparencia, de participación de la ciudadanía, de tarifas ajustadas y de la aplicación de criterios sociales contra la pobreza energética. La gestión privada conlleva la práctica perder el control directo sobre el servicio. Las grandes corporaciones pretenden dominar el mercado (agua, electricidad, gas, combustibles, finanzas ...), conseguir regulaciones a su medida e imponer sus condiciones y precios a los poderes públicos.

¿Qué hará el Ayuntamiento a partir de ahora?
Una vez aprobada la gestión directa del servicio, el Ayuntamiento procederá a preparar la estructura necesaria para asumir el gobierno del agua, garantizando los derechos de los trabajadores y trabajadoras directamente adscritos al servicio municipal y planificando las inversiones y actuaciones de los próximos años.

¿Qué compromisos asume el Ayuntamiento?
El Ayuntamiento tiene ocho grandes compromisos:

  1. Mejorar la calidad y el sabor del agua, las instalaciones y la red de suministro, para reducir la pérdida de agua y contribuir al ahorro.
  2. Impulsar políticas ambientales contra los consumos excesivos, para favorecer el ahorro de agua, reducir el impacto del cambio climático y ajustar racionalmente nuestras necesidades.
  3. Incrementar el control sobre los costes del servicio del agua y mantener unos precios estables.
  4. Ampliar las políticas sociales contra la pobreza energética.
  5. Dar un servicio eficaz y eficiente de calidad.
  6. Defender los derechos e intereses de los consumidores y consumidoras ante cualquier queja, reclamación o problema relacionado con el servicio.
  7. Ofrecer información absolutamente transparente sobre el servicio de agua pública y especialmente sobre costes e ingresos.
  8. Crear mecanismos de participación ciudadana en la planificación de las inversiones y la gestión y en su seguimiento.

¿Qué costes puede tener este cambio?
La empresa privada Mina ha presentado varias reclamaciones judiciales y pide hasta 60 millones de euros como compensación de unos hipotéticos beneficios futuros y de unos bienes que dice que son de su propiedad (ya que considera que el suministro de agua en Terrassa es su negocio privado). El Ayuntamiento, que defiende los intereses de la ciudad ante estas reclamaciones, tiene la plena convicción de que estos derechos son inexistentes, y Mina los deberá acreditar en los tribunales.

¿Cuando finalitzara estes proceso?
El proceso que actualmente está en marcha acabará a finales del año 2018 cuando se ha previsto que la nueva entidad pública empresarial local (EPEL) asuma la gestión directa del servicio público de abastecimiento de agua en la ciudad.

¿Cómo se informará de todo el proceso a la ciudadanía?
El Ayuntamiento ha puesto en marcha una campaña informativa, acordada en el Pleno Municipal, para que todos los ciudadanos tengan la máxima información sobre el proceso en los próximos meses. La transparencia, el rigor y la claridad serán las bases de esta campaña divulgativa.

¿Qué pasa en otras ciudades?
En muchos países está cobrando fuerza una nueva cultura del agua, que implica la municipalización de los servicios. Es un fenómeno creciente, del que tenemos ejemplos ya en ciudades como París, Berlín, Buenos Aires, la cuenca del Huesna (Sevilla), Valladolid, Nápoles ... En ciudades como Badalona o Barcelona hay en marcha procesos similares. Terrassa es una de las grandes ciudades que ha apostado por la gestión directa y una referencia en Cataluña, en el conjunto del Estado y en Europa.