La recogida selectiva de residuos sufrió el 2021 los efectos de la pandemia y logró el 41,7%

El año pasado se consiguió el 41,70%, un porcentaje que supera en un punto al registrado el 2020, pero lejos encara del 60% que marca la Unión Europea como objetivo para el 2030, y del 65% que indica el Plan de Residuos Municipal 2018-2030, que es el que define el modelo de prevención y gestión de residuos para la ciudad, que establece sus objetivos y las actuaciones a realizar.

Año tras año se experimenta una sensible mejora, lo cual demuestra que hay una mayor concienciación ciudadana para hacer una buena clasificación en origen, depositando las fracciones a los contenedores indicados de papel y cartón, envases, orgánica y vidrio. Una acción que se ha visto reforzada los últimos dos años por la actuación de los inspectores de residuos, que levantan actas de las infracciones a la ordenanza de residuos; de los informadores ambientales, que realizan campañas de sensibilización; de la implementación de la quinta línea de recogida lateral, con 128 baterías de contenedores más, y de un mayor uso de las dos desecherías municipales, y también la  móvil, por parte de la ciudadanía.

La recogida selectiva sucia ha crecido ligeramente con una recogida de 34.791Tn en 2021, con un incremento del 1% respeto el 2020, según datos recogidos para el Observatorio de Residuos del Vallès Occidental, que depende del Consorcio para la Gestión de Residuos del Vallès Occidental, del cual Terrassa forma parte.

La orgánica, al alza

Por fracciones, y comparando con los datos de 2020, el único residuo que ha incrementado los porcentajes de recogida es el orgánico, al cual se han dirigido especialmente las campañas informativas realizadas por el Ayuntamiento con el objetivo de reducir la presencia de desechos que no se tienen que depositar dentro del contenedor marrón y de minimizar los residuos orgánicos dentro del contenedor de resto. También se ha implantado, a guisa de prueba, una boca reducida en 99 contenedores para mejorar la calidad de la recogida evitando, así, la presencia de impropios, que son aquellos residuos que no corresponden en esta fracción.

El año 2021 la recogida de materia orgánica ha aumentado un 12,7%, todo y todavía se está muy lejos de cumplir con el 38% que marca la bolsa tipo. Con todo, marca una tendencia positiva que este año viene reforzada por la reducción, en un 0,8% de los residuos de impropios dentro del contenedor marrón. En caso de continuar así, estaríamos en la línea para conseguir el 10% que, como máximo de impropios en orgánica, marca el Plan de Prevención y Residuos Municipales 2018-2030. Pero, aun así, esta mezcla de residuos todavía representa un gasto económico importante puesto que, por el Ayuntamiento, el tratamiento y la gestión de la fracción resta que se hace en el Centro de Tratamiento de Residuos del Vallès (CTRV) tiene unos costes asociados de 5,3 millones de euros en el año, y un aumento de las emisiones de gases CO₂ eq.

Bajo el efecto de la pandemia

El año 2021 todavía vivíamos bajo los efectos de la pandemia, las restricciones y las repercusiones en el ámbito social y económico. Esta circunstancia ha incidido en la reducción de los porcentajes de la recogida de papel y cartón; de vidrio; de envases; de textil y también de aceite usado de cocina comercial. En el caso del papel y cartón la reducción de un 6,8% se explica, en parte, por los robos que se producen en los mismos contenedores azules y también en el puerta a puerta del cartón comercial. En el del vidrio, se ha recogido un 2,8% menos derivado, también, por las restricciones de la pandemia que afectaron, especialmente, los establecimientos de hostelería y restauración. También los porcentajes de envases se han reducido y, en este caso, lo ha hecho en un 5,26%.

Otras fracciones que han registrado datos a la baja son la recogida de residuos textiles, en un 7,72% y que ha roto la tendencia al alza que experimentaba desde el año 2014, y la recogida de aceite de cocina usado, del cual se han recogido en los establecimientos comerciales un 6,7% menos. En cambio, destaca la recogida de aceite doméstico, depositado a los 45 contenedores específicos situados a la vía pública, que ha aumentado casi en un 4% respecto al año 2020.

Más personas usuarias de los puntos verdes

En cuanto a los dos puntos verdes municipales (Can Casanovas y Can Barba), las aportaciones se han incrementado en un 0,8%, especialmente en cuanto a maderas y escombros, y que se traduce en una mayor utilización por parte de la ciudadanía. En cuanto a las personas usuarias de estas instalaciones, y también del punto verde móvil, el porcentaje se ha incrementado en un 28,4% respecto al año 2020. Estas equipaciones, que funcionan todo el año excepto los días 25 de diciembre y 1 de enero, recogen selectivamente, y por su reciclaje, las fracciones de residuos habituales, además de todos aquellos desechos que no se depositan a los contenedores de calle, especialmente aquellos que son tóxicos o peligrosos y que nunca se tienen que tirar con la fracción resta, como también los voluminosos y los restos vegetales de poda.

Un ligero descenso de los residuos municipales

La cantidad de residuos municipales recogidos por el servicio registró en 2021 un descenso del 2,04%, que va en consonancia al 0,5% de la población que el año pasado marchó de la ciudad. Estas son los desechos que se generan en los domicilios particulares, a los comercios, a las oficinas y a los servicios, como también los procedentes de la limpieza de espacio público y las zonas verdes. También tienen esta consideración los muebles, los enseres y los vehículos abandonados, así como los materiales procedentes de obras menores y de reparación domiciliaria. El incremento del consumo y las ventas por internet pueden ayudar a explicar esta dinámica, porque no contribuyen a reducir ni los envoltorios de plástico ni el cartón.

El año 2021 la generación de residuos por persona y día se redujo sensiblemente, puesto que fue de 1,03 kg, un aspecto a considerar, teniendo en cuenta que los objetivos del Plan de Residuos van en la línea de generar cada vez menos desechos, pero que queda lejos de los 0,89 kg por habitante y día que hay que cumplir en 2030.

Desde el Ayuntamiento se trabaja para lograr los objetivos marcados por Europa, pidiendo a la ciudadanía que sea responsable en la obligación de hacer una buena recogida selectiva, y no aflojar en la lucha contra el abandono de residuos en el espacio público, los comportamientos incívicos y los incumplimientos de las normas por una buena gestión de los residuos. También hay que mejorar las cifras de la recogida selectiva de los residuos orgánicos, para que no se aboquen al contenedor de resto, a la vez que se quiere reducir la presencia de impropios en esta fracción.