Terrassa tendrá un Plan de Acción por la Energía Sostenible y el Clima para luchar contra el cambio climático

Los objetivos principales del plan son reducir las emisiones en un 55% en 2030, como paso intermedio para lograr la neutralidad en carbono en 2050, de acuerdo con los objetivos que establece el Acuerdo Verde (Green Deal) de la Unión Europea (UE). También pretende fortalecer la capacidad para adaptar el municipio a los impactos del cambio climático, acontecer más resilientes y garantizar a la ciudadanía el acceso a una energía segura y sostenible.

Este plano mujer continuidad en el Plan de Acción por la Energía Sostenible (PAES), aprobado el 2009, que dio respondida los compromisos adoptados al Pacto de Alcaldes y Alcaldesas, al cual se adhirió el ayuntamiento de Terrassa el enero de 2008. Una vez renovada este acuerdo con el renombrado Pacto de las Alcaldías por el Clima y la Energía el nuevo plan incorpora, a diferencia del anterior, las actuaciones para afrontar el contexto actual de emergencia climática con acciones de mitigación, para conseguir la reducción de emisiones, y de adaptación, para reducir los impactos del cambio climático.

Para el regidor de Medio Ambiente y Sostenibilidad y Energía, Carles Caballero, Terrassa ya está en el camino: «Entre 2005 y 2018 las emisiones de toneladas de CO₂ por habitante se redujeron un 23%, más que la media de los municipios con más de 50.000 habitantes de la provincia de Barcelona, que fue del 16%. Ahora trabajamos porque el 2050 Terrassa sea un municipio con neutralidad climática, que se alcance de energías renovables, esté descarbonitzat y sea resiliente. El Pacto de las Alcaldías por el Clima y la Energía nos ayudará a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero; a prepararnos por los impactos adversos del cambio climático y avanzar hacia una transición energética justa y sostenible».

Este plan se enmarca dentro de la voluntad del Equipo de Gobierno de establecer políticas que reduzcan las emisiones de gases de efecto invernadero, que están asociadas al uso de combustibles fósiles, para hacer una transición energética que implicará un cambio de modelo energético y de consumo, El objetivo es reducir la dependencia energética del exterior y potenciar los recursos locales. En este sentido, el PAESC ha hecho una primera estimación para valorar el potencial que tienen las cubiertas de edificios municipales para instalar placas fotovoltaicas. En el ámbito privado, se ha calculado que el 45% de las cubiertas de los edificios tendrían superficies aprovechables.

Más de 30 acciones y 7 ejes de actuación

Lo PAESC tiene una vigencia de ocho años (2022-2030) y se centra en dos ámbitos de actuación: el Ayuntamiento (equipaciones, edificios, alumbrado público, flota municipal y producción de energías renovables) y la ciudad (sector residencial, terciario, transporte y energías renovables). El plan incluye una estimación de las emisiones, una evaluación de las vulnerabilidades del municipio a los impactos del cambio climático y una propuesta de 33 acciones a seguir, distribuidas en siete ejes (nuevo modelo energético; renovación urbana; culturas energéticas; movilidad sostenible; gestión de residuos; gestión del agua e infraestructuras verdes-azules), que se reparten en dos grandes bloques, como son los de mitigación y los de adaptación al cambio climático.

También responde a las actuaciones ya incluidas en la Declaración de Emergencia Climática de Terrassa del 2019 y del Programa por la Transición Energética de Transición, así como del Plan local de Prevención y Gestión de Residuos (2018-2030); el Plan de acción supramunicipal para la mejora de la calidad del aire del Vallès Occidental de 2021 y el Plan Estratégico del Vehículo Eléctrico (2022-25). También se incluirán acciones en la revisión que se están haciendo otros planes como el de la Mejora de la Calidad del Aire (2015-2020), el Plan de Reducción del Ruido (2014-2018) y el Plan de Movilidad Urbana (2016-2021).

Actualmente, los sectores residencial y terciario son, detrás del transporte, los mayores responsables de las emisiones del municipio. Las principales fuentes de energía que se consumen son los combustibles fósiles, asociados al transporte, y la electricidad y el gas natural, para usos térmicos. La producción de energía fotovoltaica, todo y el aumento de los últimos años, todavía representa un porcentaje muy bajo del total de la energía consumida en el municipio, motivo por el cual hay que potenciarla.