El Ayuntamiento finaliza los trabajos de mejora del segundo tramo del camino circular de la Anella Verda

El proyecto del segundo tramo contemplaba arreglar este camino de 4,5 km, crear dos puertas de acceso (en Can Roca y Can Colomer), acondicionar tres áreas de estancia, señalizar toda la zona y también mejorar varios caminos. En este sentido, se han adecuado el de los plans de Can Bogunyà y el enlace desde la escuela Serra de l'Obac, en el barrio de Can Roca, el camino viejo de Can Carbonell, el camino del Escaiol y el de Ca n'Amat de la Muntanya. También se ha mejorado el firme, se han hecho plantaciones puntuales de vegetación, se han clausurado caminos no adecuados y se han identificado zonas degradadas para hacer una restauración ambiental. En las próximas semanas se licitarán las obras de una pequeña parte, que circulará paralelo a la carretera de Rellinars, y que permitirá la conexión del tramo dos con el tres.

Un camino circular formado por cinco tramos

El Plan Especial Urbanístico de la Anella Verda contempla habilitar un camino circular, formado por un total de cinco tramos, que transcurre por caminos ya existentes, si bien hay que arreglarlos, adecuarlos y señalizarlos de manera adecuada porque sean utilizados por la ciudadanía. A todos ellos se acceden desde las diferentes puertas de la Anilla Verde y de los caminos históricos que conectan con el camino circular.

De los cinco tramos, el primero (de 7,5 km y comprendido entre la finca de Can Viver de Torrebonica y Can Carbonell) ya está hecho, del tercero (de 5 km y que irá de la ctra. de Rellinars a la ctra. de Olesa) este año se aprobará el proyecto y, del cuarto y quinto, se espera que la redacción del proyecto finalice este otoño. El tramo 4 tiene unos 10,2 km y está situado entre la carretera de Olesa (Roc Blanc) y la calle de Baix Riera (las Fuentes); mientras que el tramo 5 tiene una longitud de 7,3 km y está delimitado por la calle de Baix Riera (les Fonts) y Can Figueres del Mas (Torrebonica).

La Anella Verda comprende el 65% del territorio de Terrassa, que está situado entre el entorno urbano y los límites municipales, y que conforma el patrimonio natural por su valor ambiental, paisajístico, cultural, social y económico. Es una combinación de bosques, campos y torrentes, de 4.400 hectáreas, que quiere garantizar la pervivencia de los conectores ecológicos que protegen la ciudad; recuperar las funcionalidades económicas de los campos, promoviendo la actividad de las masías y del sector primario, en general, y fomentar un uso social y responsable del entorno.