La Junta de Gobierno aprueba definitivamente la modificación del proyecto de urbanización del Plan de Mejora Urbana de la AEG

Esta modificación incorpora algunos cambios de carácter técnico y también los informes favorables de la Agencia de Residuos, la Agencia Catalana del Agua, ADIF, Diputación de Barcelona, así como de las empresas suministradoras de servicios. Para sacarlo adelante, ahora solo quedará pendiente la aprobación definitiva del proyecto de reparcelación.

La transformación del ámbito de la antigua fábrica de la AEG es uno de los proyectos residenciales estratégicos desarrollados en este mandato para reconvertir los vacíos urbanos que hay dentro de la trama urbana. Afecta unos terrenos de 60.279 m², que forman parte de un sector de iniciativa privada propiedad del grupo Acciona Inmobiliaria, que impulsará este proyecto residencial. El PMU de este ámbito destina 61.287 m² de techo para la construcción de viviendas (prevé un máximo de 785, de los cuales 213 serán de protección oficial) y 24.311,79 m² de suelo público (un 44,33%), que se destinará a vialitat -calles-, espacios verdes y equipaciones, entre los cuales se encuentra la escuela Nova Electra. Está previsto que las obras empiecen antes de finales de año, a la espera que culminen los diferentes trabajos de adecuación previos previstos.

La urbanización del ámbito

La superficie de urbanización prevista es de 24.311,79 m². Las calles del interior del ámbito se han configurado para peatones, con adoquines cerámicos que son parecidos a las que hay en el centro de Terrassa y también con un pavimento drenante que, junto con las zonas verdes, hará que el 25% de la superficie sea permeable. Además, parte de las aguas de lluvia se reaprovecharán por agua de riego. Con este diseño se conseguirá pacificar el tráfico rodado del ámbito, puesto que solo podrán acceder en el interior los vehículos de servicios y de emergencias. La circulación se concentrará en las calles del alrededor, que tendrán carriles de asfalto y aceras de panot. A diferencia otros proyectos, en este destaca especialmente el predominio del verde, que es superior al que hay de media de la ciudad.

Los primeros trabajos que se ejecutarán son el escombro de los elementos de vialitat y de urbanización actuales, los movimientos de tierras, la pavimentación de las calles y de las aceras, la construcción de una red de alcantarillado separativa (con colectores de aguas residuales y pluviales), la creación de nuevas redes de suministro (alumbrado público, abastecimiento de agua potable, electricidad, gas, riego, fibra óptica, etc.), así como la plantación de especies arbustivas y de 290 árboles y la instalación de fuentes y de mobiliario urbano. El presupuesto total previsto es de 12.542.017,13 euros.

Este antiguo enclave industrial contará con una gran plaza central, de casi 30 m de anchura, que estará situada de manera paralela a la carretera de Castellar y en la calle del Periodista Grané, con zonas de sombra, juegos infantiles y una área de estancia con mobiliario urbano. La nueva plaza facilitará la conexión de la avenida de Jaume I con el barrio de Ègara.

Aun así, el Ayuntamiento y la Diputación de Barcelona están trabajando porque la nueva sede del Institut del Teatre, que actualmente está en la calle de Gaudí, se traslade a la nave catalogada, que tiene fachada en la calle de las Cosidores.

Crear una nueva centralidad

El Ayuntamiento tramitó la actualización del PMU del año 2006, para transformar este antiguo enclave industrial y dinamizar la zona del nordeste de la ciudad, con el escombro de las edificaciones que no estaban protegidas; la construcción de la escuela Nova Electra y la preservación y rehabilitación de los inmuebles de valor patrimonial que hay dentro del ámbito, y también la urbanización parcial de las calles del Moviment Obrer y de Motors.

Esta modificación del PMU no cambió la edificabilidad del sector, como tampoco el número de viviendas ni la proporción de techo residencial y de los usos terciarios. En cambio, aumentó las reservas de suelos destinadas a equipaciones, para que la parcela tenga fachada a la carretera de Castellar; suprimió la obligatoriedad de implantar un sistema de recogida neumática de residuos (de acuerdo con la modificación puntual del Plan de Ordenación Urbanística Municipal (POUM) en relación a esta recogida, aprobada por la Comisión Territorial de Urbanismo del Arco Metropolitano de Barcelona, el mayo de 2020) y redujo la altura máxima admitida de los edificios que dan a la avenida de Jaime I para que tengan una imagen más homogénea e integrada y aumente, así, el asoleo del interior del sector y de la escuela Nova Electra.

La ordenación del PMU se estructura en tres grandes zonas: la primera, con fachada en la avenida de Jaume I, es donde se prevén los edificios con mayor altura y donde se concentrarán las viviendas y la actividad comercial; la segunda, que ocupa la zona central del sector, contempla construir pequeños conjuntos residenciales de altura mediana; y la tercera y última, prevé la reserva para equipaciones en la zona de la calle de las Cosidores.