El Ayuntamiento en Pleno votará el proyecto de tasación del Vapor Ros

Este es el último trámite para expropiar estos terrenos, que pasarían a ser de titularidad municipal el 2024, y que se han valorado en algo más de 4.000.000 de euros. De este modo se protegerá y conservará la nave y las edificaciones auxiliares y sus valores históricos y arquitectónicos y, en un futuro, podrán acontecer una gran equipación cultural y cívico para la ciudad.

Las bases de esta operación se pusieron en 2022 cuando se aprobó una modificación puntual del Plan de Ordenación Urbanística Municipal (POUM) que cambiaba la calificación de tres de las fincas del Vapor Ros, pasando a destinarse a equipaciones: las edificaciones del complejo fabril, que ocupan 7.292 m², y los edificios de la calle del Portal Nou, números 11 y 13. En total, los tres suman 10.200 m².

El conjunto del Vapor Ros, excepto la Casa Mariano Ros, que es propiedad de la Fundación Sant Llàtzer, pasó a ser propiedad de la Generalitat en 2020 cuando aceptó la herencia de un particular que, el 2016, dejó a esta administración como heredera universal.

Revitalizar el espacio

En los últimos años el vapor estaba casi en desuso y no se habían hecho actuaciones de mantenimiento y conservación, motivo por el cual las edificaciones se habían ido degradante. Por este motivo el Ayuntamiento había pedido a la Generalitat la realización de obras de mejora para sanear el antiguo complejo industrial, retirando las antiguas cubiertas de fibrocemento y sustituyéndolas por planchas metalizadas que garantizan el aislamiento y la seguridad estructural. Con todo, todavía quedan pendientes de hacer los trabajos de reparación de los cierres exteriores de los edificios, actuación que hará falta que se ejecute antes de que el Ayuntamiento pueda adquirir la nave y las edificaciones auxiliares.

Tanto el Vapor Ros como la Casa Mariano Ros son fincas catalogadas dentro del Plan Especial de Patrimonio Histórico-Artístico-Ambiental de Terrassa.