El Ayuntamiento inicia el proyecto de tasación conjunta de los terrenos del Vapor Ros

La expropiación de este ámbito es posible gracias a su afectación prevista en la modificación puntual del Plan de Ordenación Urbanística Municipal (POUM) del ámbito del Vapor Ros, aprobada definitivamente por la Comisión Territorial de Urbanismo del Arco Metropolitano de Barcelona el pasado 27 de septiembre. Esta modificación define un ámbito de expropiación que incorpora tres fincas cualificadas de equipaciones: las edificaciones del complejo fabril (7.292 m²) y los edificios de la calle del Portal Nou, 11 (726 m²), y 15 (2.182 m²). En total, 10.200 m² de techo.
 
Principales aspectos de la modificación puntual
 
La modificación puntual del POUM plantea transformar los usos del Vapor Ros para convertirlo en una gran equipación cultural y cívico del centro de la ciudad y preservar, así, este conjunto fabril de principios del siglo XX. Además, contempla ampliar los usos terciarios y comerciales de la planta baja de la Casa Mariano Ros, situada a la esquina de las calles del Portal Nou y de la Església, y los de la finca de la calle de la Iglesia, 15, manteniendo, pero, para ambas piezas, el uso de equipación en las plantes piso.
 
Este documento prevé que la nave principal y las naves industriales del Vapor Ros, las edificaciones de la calle del Portal Nou, 11 y 13, las plantes piso de la Casa Mariano Ros y la edificación de la calle de la Església, 15, se definan como otras equipaciones (administrativos, educativos, servicios sociales y cívicos, entre otros). Mientras, las plantas bajas de la Casa Mariano Ros y de la finca de la calle de la Església, 15, se amplían a usos terciarios (oficinas, comercio y restauración, entre otros), exceptuando los correspondientes a comercio grande y mediano, industrial y almacén.
 
Con esta modificación puntual, se establecen las condiciones y los parámetros para proteger las edificaciones que hay dentro del ámbito del Vapor Ros, preservando tanto las principales construcciones como el pasaje existente.
 
Propiedad de la Generalitat
 
El ámbito del Vapor Ros es de titularidad pública, una vez la Generalitat tramitó en 2020 la aceptación de la herencia por parte de un particular que dejó en esta administración como heredera universal en 2016. Con la modificación puntual del POUM se aseguró que, tanto la nave como las edificaciones de la calle del Portal Nou 11 y 13 quedaran protegidas de cualquier iniciativa especulativa para garantizar, así, el interés público y social de todo este sector. La Casa Mariano Ros, también afectada por este ámbito, es propiedad de la Fundació Sant Llàtzer.
 
Los últimos años, el ámbito del Vapor Ros no ha sufrido ninguna transformación urbanística, con la consiguiente degeneración de las edificaciones existentes, con más de un 80% de su techo hoy sin actividad. Este año, a requerimiento del Ayuntamiento, la Generalitat ha hecho obras de mejora para sanear el antiguo complejo industrial, retirando las antiguas cubiertas de fibrocemento y sustituyéndolas por planchas metalizadas que garantizan el aislamiento y la seguridad estructural. Con todo, todavía queda pendiente de hacer los trabajos de reparación de los cierres exteriores de los edificios, una actuación que habría que ejecutar antes de que el Ayuntamiento pueda adquirir la nave y las edificaciones auxiliares.
 
Un ámbito de 6.000 m² lleno de historia
 
Tanto el Vapor Ros como la Casa Mariano Ros son fincas catalogadas dentro del Plan Especial de Patrimonio Histórico Artístico Ambiental de Terrassa. El Vapor Ros es un antiguo conjunto fabril que contiene una nave industrial, restaurada por el arquitecto Lluís Muncunill en 1907, y unas construcciones auxiliares que están repartidas a la parte sur del interior de la isla delimitada por las calles de la Font Vella, del Puig Novell, del Racó, de la Església y la plaza Vella.
 
Por otro lado, la Casa Mariano Ros es una finca diseñada por el arquitecto Miquel Curet, que fecha del año 1874, y que es de planta baja y dos pisos. El junio de 1974 su propietario la legó a la Fundació Sant Llàtzer de Terrassa. La finca, pues, fue residencia del propietario de la antigua fábrica y, también durante unos años -hasta abril de 2010-, acogió el Casal de Gent Gran Anna Murià.