El primer recinto de huertos familiares municipales se creó en 1986, en la finca de ca n'Alavedra, darerra del campo de fútbol de St. Cristóbal. En septiembre de ese año se produjeron las primeras adjudicaciones. Tenía 42 parcelas, cada una de ellas con una pequeña caseta de obra para guardar las herramientas. Las parcelas eran de unos 200 m2, y se conservaron algunos de los árboles frutales de secano (olivos, almendros) que tenía la finca entre las diferentes terrazas.

El agua de riego procedía de un pozo en el interior de la masía, agua que se extraía con una bomba y se conducía a una balsa. Desde esta balsa se repartía a las diferentes parcelas a través de un regulador del caudal, mecanismo que limitaba el consumo y obligaba a ir semanalmente a dar el agua a los hortelanos.

Con el tiempo la ciudad creció, los terrenos donde se encontraban estaban calificados como equipamientos, una parte deportivos y otra parte educativos, ya desarrollados, lo que comportó que el recinto de huertos desapareciera.