El tercer sábado de septiembre se celebra cada año el Día Mundial del Donante de Médula Ósea por iniciativa de la Asociación Mundial de Registros Donantes de Médula. Su objetivo es recordar a los ciudadanos de todo el mundo la importancia de la donación de médula (progenitores hematopoyéticos o células madre sanguíneas) y la necesidad de informarse adecuadamente antes de tomar una decisión que puede salvar vidas.

Pueden ser donantes de médula todas aquellas personas que tengan entre 18 y 40 años y que disfruten de un buen estado de salud. Para inscribirse en el registro de donantes, hay que ir a un hospital que cuente con banco de sangre. En la web donarsang.gencat.cat hay una relación de los lugares donde hacerlo.

Quien quiera registrarse como donante de médula deberá rellenar un formulario y en el mismo momento de la donación de sangre se le extraerá una muestra que servirá para analizar el HLA, que son un grupo de proteínas que permiten saber la compatibilidad entre dos personas.

Inscribirse en el registro no implica hacer una donación. La donación se realizará en caso de que haya una persona enferma compatible con el tipo de médula ósea del potencial donante. En la mayor parte de los casos se hace a través de un procedimiento muy similar a la donación de sangre.

Mas información en el BST y en la Fundació Josep Carreras