El punto de partida del proceso participativo es analizar la situación de nuestra ciudad en estos momentos, en el que confiamos que sea la recta de salida de la crisis sanitaria, y compartir visiones sobre lo que pensamos que debe ser Terrassa en un futuro o sobre la influencia que puedan tener en nuestra ciudad los fenómenos y tendencias globales.

Se trata, pues, de determinar cuáles son los puntos fuertes y débiles de la ciudad de Terrassa, así como los retos o riesgos que pueden plantearse y las oportunidades que tenemos a nuestro alcance.