El pesebre de este año reproduce un conjunto ambientado en la época del siglo I y está formado por una muralla en ruinas donde se han aprovechado algunas paredes para construir un establo adosada que da cobertura al Nacimiento.


La obra se ubica en una superficie ajardinada de 40 m². Los materiales utilizados han sido madera, poliestireno expandido y extruido, pastas de revestimiento y pinturas. Este año es la novena vez consecutiva que l'Agrupació de Pessebristes de Terrassa se ha encargado de hacer realidad el Pesebre de la Ciudad. Jordi Redondo y Puigoriol ha sido el autor del diseño y director del proyecto y ha contado con la colaboración de Antonio López, Avel·lí Rodríguez, Ricard Verdaguer, Francisco Clotet y Marcos Segura para su construcción.

El Servicio de Cultura y los trabajadores del servicio de Gestión del Espacio Público del Ayuntamiento de Terrassa se han encargado del transporte, montaje de la infraestructura y el ajardinamiento de todo el espacio.

La construcción del pesebre de Navidad en el Raval de Montserrat es uno de los elementos que identifican la llegada de las fiestas navideñas en la ciudad, y enlaza directamente con una arraigada tradición local del pesebrismo, que forma parte importante de la cultura popular y tradicional terrasense.