En enero de 2020 el Pleno del Ayuntamiento aprobó la adhesión de Terrassa al Pacto de los Alcaldes por el Clima y la Energía donde las ciudades adheridas se comprometen a reducir las emisiones de CO2 con actuaciones de eficiencia energética relacionadas con energías renovables.

La pandemia mundial de la Covid-19 ha modificado los planteamientos, pero esto no significa renunciar a implementar pequeños cambios que ayuden a hacer de Terrassa una ciudad mejor. Cambiando los hábitos de movilidad se pueden reducir las emisiones de contaminantes atmosféricos.

Terrassa pertenece a la zona de calidad del aire 2 (Vallès - Barcelona) y se encuentra dentro del ámbito declarado como zona de protección especial del ambiente atmosférico para el contaminado dióxido de nitrógeno (NO2) y para las partículas en suspensión inferiores a 10 micras (PM10). Aunque no ha superado los límites normativos del año 2019, hay que velar para seguir reduciendo los niveles de contaminación de la ciudad.

Durante el confinamiento de 2020 se redujeron considerablemente las emisiones causadas por los vehículos a motor de combustible. La reducción llego a ser de hasta el 70% respecto al mismo periodo del año 2019. Los desplazamientos en vehículo privado se redujeron hasta un 80% y la demanda habitual del transporte público, hasta el 90%. La situación hizo evidente que una ciudad sin tan tráfico, con menos ruido y con menos contaminación, es posible. Terrassa trabaja ahora para trazar un nuevo futuro con una movilidad lógica, eficaz, verde, saludable y sostenible.