El Ayuntamiento revisa la situación de 79 familias que no han pagado comedores escolares para garantizar que ningún niño en situación de vulnerabilidad se quede sin comida

Servicios Sociales habrá acabado este proceso a mediados de la semana próxima

cuina d'un menjador escolar

El Ayuntamiento de Terrassa está revisando la situación de 79 familias que no han hecho el pago del servicio de comedor escolar de sus niños, con el objetivo de comprobar si la situación económica familiar ha entrado en grado de vulnerabilidad, y para garantizar a estas familias que sus hijos e hijas puedan tener la comida al comedor de la escuela.

Para garantizar la correcta gestión de los aproximadamente 5.800 servicios de comedor y el sistema de becas complementarias, el Ayuntamiento y la empresa concesionaria disponen de un protocolo que establece que la segunda semana de mes se domicilian los recibos del mes en curso (o se envían cartas de pago si la familia no ha facilitado un número de cuenta corriente). La tercera semana de mes se avisa los impagados de la fecha tope de pago mediante tres mecanismos: nueva carta de pago, llamada de aviso desde la empresa, y llamada de la coordinadora del servicio de comedor de cada escuela si llega el viernes y la familia no ha satisfecho la deuda. La cuarta semana, si la deuda todavía no ha sido satisfecha, se procede a dejar de prestar el servicio. Paralelamente a este proceso, los Servicios Sociales del Ayuntamiento son informados de los usuarios becados con deuda y se revisa si la situación de alguno de ellos ha cambiado y hace falta una actuación de urgencia para incrementar el complemento de la beca y, si es el caso, conceder una ayuda económica para pagar la deuda.

Este mes de octubre se registraron 1.200 impagados al finalizar la segunda semana. De los 1.200, la mayoría han ido regularizando la situación a lo largo de la tercera semana. Este lunes 29 de octubre, 158 usuarios que no habían pagado la deuda han dejado de recibir el servicio (a pesar de que comieron en la escuela igualmente aquellos niños y niñas a quienes la familia no había pasado a recogerlos). Ayer martes, la mitad de estos 158 ya habían pagado los recibos, y la cifra ha quedado en 79 (lo que supone un 1,3% del total de usuarios, a pesar de que se estima que esta cifra pueda bajar más en las próximas horas). En todos estos casos, que corresponden a niños que reciben beca de comedor, los Servicios Sociales del Ayuntamiento están revisando la situación económica de cada una de las familias, para comprobar que ningún niño se encuentre en situación de vulnerabilidad. Este proceso de revisión habrá acabado la próxima semana. En caso de que se detecten situaciones de vulnerabilidad, desde el Ayuntamiento se tomarán las medidas oportunas para garantizar que estos niños no se queden sin la comida en la escuela.

Desde el Ayuntamiento y la empresa concesionaria se valora el buen funcionamiento de este protocolo, teniendo en cuenta la alta complejidad de la gestión de las becas y sus complementos. Unas ayudas que son competencia de la Generalitat, pero que otorga el Consejo Comarcal y que el Ayuntamiento de Terrassa complementa en diferentes porcentajes en los casos en que se considera necesario, atendiendo caso por caso a una gran diversidad de realidades familiares. Así, este curso 2018-2019, el Ayuntamiento complementa al 100% un total de 332 becas, al 75% un total de 525, y al 50% un total al 166 becas. Además, concede un total de 1.158 becas del 50% o del 100%. Todo ello hace imprescindible una gran coordinación entre los servicios municipales y la empresa concesionaria del servicio de comedores, coordinación que el protocolo facilita y agiliza.

Los impagos detectados pueden darse por diferentes causas y circunstancias familiares. En todo caso, el Ayuntamiento vela especialmente por aquellos casos de familias que reciben becas, para hacer seguimiento y evitar que estos niños y niñas se queden sin servicio de comedor. El protocolo establece que en caso de impago y que el niño se haya quedado igualmente a la escuela en hora de comer, la dirección del centro vele por este alumno y le garantice la comida. En este sentido, el Ayuntamiento desmiente que se haya dejado decenas de escolares sin comer, y que desde Servicios Sociales se haya hecho responsable las direcciones de los centros de esta situación.

Pese a la valoración positiva que se hace de la aplicación del protocolo, desde el Ayuntamiento y la empresa concesionaria se va haciendo seguimiento de los procedimientos seguidos, para garantizar su eficacia y detectar posibles disfunciones o errores y subsanarlos.