El Plan Estratégico del Vehículo Eléctrico 2022-2025 de Terrassa pretende impulsar la movilidad sostenible y descarbonizada en la ciudad

Con un presupuesto de 2.503.200 euros, el Plan centra los esfuerzos al crear una red de instalaciones de puntos de carga

Hoy se ha presentado el Plan Estratégico de Vehículo Eléctrico en Terrassa (PEVE) 2022-2025, la aprobación inicial del cual se elevará al Pleno de noviembre. Se trata de un documento que propone, diseña y planifica las actuaciones y estrategias necesarias para generalizar la progresiva implantación del vehículo eléctrico en la ciudad en los próximos años. Con un horizonte temporal de cuatro años, alineado con los objetivos de lucha contra el cambio climático, y un presupuesto estimado de 2.503.200 euros, el PEVE quiere:

• Impulsar la descarbonización del parque móvil de la ciudad y de la flota municipal, identificando al Consistorio como primero impulsor de la movilidad sostenible en la ciudad.
• Dotar en la ciudad de la infraestructura de recarga necesaria para dar servicio de recarga a los usuarios de vehículo eléctrico (VE).
• Reducir el número de vehículos en circulación.
• Concienciar a la ciudadanía de la necesidad de una movilidad sostenible como uno de los ejes clave por la lucha contra el cambio climático, la transición energética, la reducción de contaminantes atmosféricos, y la salud de las personas.

Entre las actuaciones principales para lograr estos objetivos, destacan:

• Sustitución de la flota municipal en un 50% por VE.
• Elaboración de una Instrucción de Servicio para la adquisición de vehículos municipales para reducir el número e implantar los objetivos de descarbonización.
• Mantener los beneficios fiscales de bonificación del Impuesto de Circulación para los VE al 75%.
• Estudiar la posibilidad de hacer abonos y bonificaciones para incentivar los usuarios en la recarga de vehículos eléctricos.
• Implantar una infraestructura de recarga que dé servicio al número de VE esperados en la ciudad de Terrassa en el periodo 2022-2025, teniendo en cuenta aspectos como el crecimiento de un 30% interanual (crecimiento asimilado al previsto en España); una ratio objetivo de 10 VIENE para cada punto de recarga (PDR); la preferencia de infraestructura de recarga vinculada en los aparcamientos municipales soterrados a fin de evitar al mínimo la ocupación de espacio público; y la necesidad de infraestructura de recarga rápida por el servicio de taxi, comerciales y transportistas.
• Implantar como piloto un servicio de ‘carsharing' corporativo compartido con la ciudadanía para evaluar los resultados y posible crecimiento del servicio a futuro.
• Formación, difusión y concienciación a todos los sectores de población respecto a la necesidad de transformación del modelo de movilidad hacia modelos más sostenibles y con 0 emisiones.

La ejecución de las actuaciones diseñadas producirán un impacto positivo sobre la calidad del aire de la ciudad, beneficiando así la salud de las personas. Según las estimaciones realizadas, se puede llegar a reducir casi en un 3% los niveles de CO2, ahorrando así el vertido al aire de 9.000 Tn cada año. Además, se disminuirá en un 6% el óxido de nitrógeno y alrededor de un 25% los niveles de partículas en suspensión. Así, la reducción de emisiones que se conseguiría sería equivalente a efectos de absorción que harían más de 122.000 pinos durante 30 años.


Cambio de modelo imprescindible

La teniente de alcalde de Territorio y Sostenibilidad, Lluïsa Melgares, ha explicado que «somos en plena emergencia climática y hay que avanzar para hacer la transición hacia una movilidad más eficiente y que contribuya a la reducción de emisiones contaminantes. La implantación del PEVE es, pues, un reto ambicioso pero totalmente imprescindible para la lucha contra el cambio climático y que requiere de la concienciación y de la implicación de todo el mundo, tanto de la ciudadanía como de los sector público y privado. Un modelo de transporte basado en el uso del vehículo eléctrico como la principal alternativa tecnológica de movilidad para la sustitución de los vehículos de combustión fósil y así acontecer una sociedad plenamente sostenible y resiliente».

Por su parte, el regidor de Sostenibilidad, Medio ambiente y Energía, Carles Caballero, ha destacado que «el PEVE que presentamos hoy quiere cambiar el modelo actual de movilidad, haciendo una transición que nos permitirá desplazarnos de una manera más consciente, sostenible y saludable. No hay marcha atrás. La crisis climática es real, el margen para actuar se acaba y hace falta que sumamos esfuerzos para hacer este tumbo en el ámbito social, económico y personal porque todos y todas estamos implicados».


Cuatro líneas de actuación y 21 acciones

Concretamente, el Plan establece cuatro líneas de actuación y un total de 21 acciones por descarbonitzar el transporte rodado y reducir el parque de vehículos circulante en general.

La primera línea de actuación plantea medidas dirigidas a promover el cambio hacia el vehículo eléctrico, tanto dentro del propio Ayuntamiento como entre particulares y empresas, con actuaciones como:

• La sustitución progresiva de los vehículos de combustión fósil por eléctricos, implantar una instrucción de servicios para su adquisición.
• La regulación de los precios recarga.
• La previsión de bonificaciones del 75% por los vehículos Cero.
• La concesión de nuevas licencias de taxi para vehículos eléctricos.
• El estudio por descarbonitzar los vehículos pesados de la flota municipal de TMESA y Eco-Equip durante los cuatro años próximos.

Además, se sustituirá el 50% de los vehículos municipales mediante el sistema de renting. Este cambio representará una reducción de 238 Tn/CO2.

Para esta línea se destinan 387.000 euros.

La segunda línea se centra en la implantación de una red de infraestructuras de recarga para los vehículos eléctricos. Actualmente, Terrassa cuenta con un parque móvil eléctrico de poco más de 300 VE, con 24 puntos de recarga distribuidos por la ciudad. Para el 2025, se estima que el parque eléctrico pueda llegar a los 1.300 y, atendiendo a la actual directiva europea que recomienda que haya un punto de recarga por cada 10 vehículos eléctricos, al final de la vigencia del Plan se tendría que disponer de una red de acceso público de 130 puntos de recarga –dos enchufes por punto-, que permitiría que 260 vehículos se puedan conectar a la vegada.

En este sentido, el PEVE contempla la instalación de los puntos de recarga en aparcamientos públicos municipales, en lugares estratégicos de la ciudad y también en dependencias municipales para los vehículos del Ayuntamiento. Los 17 primeros puntos de recarga ya están en marcha y permitirán conectarse a 29 vehículos a la vez, puesto que algunos son dobles y otros no.

De estos 17 puntos, un total de cinco serán para la flota municipal y está previsto que se sitúen en los edificios de Pantà y Raval; y los 12 restantes serán de acceso público. Estos se instalarán en siete ubicaciones:

• Aparcamientos municipales de la plaza del Progrès y del Primer de Maig.
• En la calle de los Voluntaris Olímpics, a la zona del aparcamiento del Estadi.
• En le paseo del Vint-i-dos de Juliol, en la zona de la plaza de la estación del Nord.
• En polígonos industriales: en la calle de Esla, delante de Eco-Equip; en la calle de la Terra, en la zona de la Masia Els Bellots; y en la calle de Venus.

Otros lugares donde se irán instalando estos puntos serán a los aparcamientos de la plaza de Lluís Companys, de la avenida de Barcelona y del Vapor Universitari, además de los Park & Ride de les Fonts i de Terrassa Est, entre otros. A la vez, se está trabajando para fomentar la implantación de puntos de carga rápida y semi rápida en centros comerciales y en estaciones de servicio con acuerdos de colaboración.

Para esta segunda línea de actuación, se prevé una inversión de 1,6 millones de euros.

La tercera línea quiere promover el sistema de movilidad compartida, ‘carsharing', a nivel corporativo y de ciudad, y que las empresas elaboren sus planes de desplazamiento de empresa (PDE), motivo por el cual se elaborará una guía de apoyo a las empresas. Esta línea tiene un coste estimado de 232.000 euros.

La cuarta y última línea de actuación se destina a las acciones dirigidas a la concienciación e información respecto a la movilidad sostenible, dentro de las cuales se ofrecerá asesoramiento a la ciudadanía para resolver consultas y se colaborará con empresas que quieran promocionar sus productos. También se desarrollarán actividades, campañas digitales y jornadas, y se creará una comisión interna de seguimiento del PEVE. En este caso, la línea prevé un coste de 266.000 euros.

El Equipo de Gobierno impulsa desde el primer día una movilidad sostenible con medidas que buscan lograr la neutralidad de emisiones en 2030 y, a la vez, disminuir la dependencia de los combustibles fósiles en la ciudad. Por este motivo se ha apostado por una Revolución Verde que diseñe un modelo de ciudad más sostenible, confortable y con más calidad de vida, con medidas para reducir y pacificar el tráfico rodado: con más áreas de peatones, una apuesta por el transporte público y por los vehículos de movilidad personal.