El Pleno municipal desestima las alegaciones de Mina al presupuesto del Ayuntamiento para el año 2017

El carácter autosuficiente del servicio garantiza la viabilidad de la municipalización y no obliga a hacer ninguna previsión extraordinària.

imatge del ple de febrer de 2017

El Ayuntamiento en Pleno desestimó en la sesión ordinaria celebrada este 23 de febrero las alegaciones presentadas por Mina, Aigües de Terrassa, en que la empresa indica que, a su parecer, el Presupuesto Municipal para el año 2017 contiene ilegalidades. Las alegaciones de Mina piden al Ayuntamiento de Terrassa la adopción de determinados acuerdos en relación al Presupuesto de 2017 porque, según la empresa, este no contempla las consecuencias económicas de la finalización de la concesión del servicio a Mina, poniendo en peligro los principios de estabilidad presupuestaria y sostenibilidad financiera. El equipo de Gobierno propuso rechazar las alegaciones valorando que el servicio de abastecimiento de agua es autosuficiente, y que no existe ninguna obligación de incluir ninguna partida más al respecto en el presupuesto de 2017, a la vista de los informes técnicos elaborados por los servicios municipales. En la votación, se decidió rechazar las alegaciones con los votos favorables de todos los grupos excepto C's y PP, que se abstuvieron.

Para Alfredo Vega, teniente de alcalde de Servicios Generales, estas alegaciones "tienen una clara intencionalidad, puesto que pretenden desacreditar el trabajo riguroso y de solvencia de este Ayuntamiento en la elaboración de los presupuestos". Vega atribuyó este comportamiento a "la negativa (de la empresa) a aceptar la finalización del servicio y la capacidad de este Pleno para tomar decisiones al respeto".

Con la desestimación de estas alegaciones, se mantiene el texto aprobado inicialmente en el Pleno Municipal del pasado mes de enero, a la vez que se refuerza la voluntad del Ayuntamiento para continuar trabajando en la liquidación de la concesión y la definición del modelo de gestión de abastecimiento de agua en la ciudad una vez finalizada la concesión del servicio, pasados 75 años.

En cuanto a la posibilidad de un nuevo periodo de prórroga forzosa, que también ha criticado Mina, Alfredo Vega explicó que este sería consecuencia de las dificultades e impedimentos que está poniendo Mina en todo el procedimiento de acceso a la información sobre los bienes del servicio, su funcionamiento, y sobre la situación de los propios trabajadores. En este sentido, Alfredo Vega dijo que las alegaciones al presupuesto presentadas por Mina, Aigües de Terrassa, son "una acción más en todo el proceso de la campaña de desgaste, de crear confusión a la ciudadanía y de generar miedo a los propios trabajadores". Precisamente, sobre el trabajadores, Vega quiso incidir en que desde el Ayuntamiento "se trabajará en la defensa de sus derechos, puesto que son el verdadero garante de un buen servicio", y recordó que la plantilla de Mina está constando y periódicamente informada, por parte de los técnicos municipales y de su propio comité de personal, del estado de todo este largo y complejo proceso.