El Ayuntamiento da un paso más para recuperar el cauce y los márgenes del torrente del Sacramento

Se inicia la tramitación para licitar el proyecto que permitirá acondicionar este espacio natural

La Comisión de Inversiones y Patrimonio ha aprobado la propuesta para limpiar, restaurar y recuperar el espacio del torrente del Sacramento, que durante años ha estado ocupado por construcciones, vallas o canalizaciones que han llegado a la zona de bosque de pinos y encinas y recuperar la Fuente de las Cañas. Se inicia así la tramitación que permitirá adjudicar el proyecto para rehabilitar el cauce y los márgenes del torrente, que discurre a lo largo de 900 metros entre la urbanización de la Font de l'Espardenyera y la carretera de Castellar (C-1415A) y d así, mejorar el conector ecológico que circula en sentido este-oeste. El presupuesto de licitación previsto por las obras es de 304.134,81 euros y el tiempo de ejecución inicialmente previsto es de cinco meses.

El proyecto contempla recuperar los márgenes del torrente, ejecutando diferentes actuaciones para limpiar y desbrozar la zona; derribar y retirar la cuarentena de vallas y otras construcciones existentes; realizar los trabajos que permitan la recuperación natural del cauce y los márgenes; eliminar las cepas; retirar los árboles dañados y, también, la vegetación invasora existente, además de acondicionar la zona existente antes del paso existente bajo la carretera de Castellar.

 

Características

Esta actuación se integra en el proyecto de la Anella Verda, que prevé restaurar la red de rieras y torrentes que rodean la ciudad para mejorar la conectividad y la biodiversidad de la zona. El torrente del Sacramento se enmarca dentro de los cursos de agua de la plana del Vallès, como afluente del torrente de la Grípia. Pasada la carretera de Castellar, el torrente se abre en un valle lleno de pequeños huertos, dejando a un lado la torre de Mossèn Homs y, la otra, la de Can Montllor.

El Anillo Verde comprende el 65% del territorio de Terrassa, que está situado entre el entorno urbano y los límites municipales, y que conforma el patrimonio natural por su valor ambiental, paisajístico, cultural, social y económico. Es una combinación de bosques, campos y torrentes, de 4.400 hectáreas, que quiere garantizar la pervivencia de los conectores ecológicos que protegen a la ciudad; recuperar las funcionalidades económicas de los campos, promoviendo la actividad de las masías y el sector primario, en general, y fomentar un uso social y responsable del entorno.