El Skateparc de Can Jofresa ya está abierto a los niños, niñas y jóvenes de Terrassa

La instalación, situada en la avenida de Can Jofresa, funciona en horario diurno

Terrassa ya cuenta con un segundo skateparc. Se encuentra al paseo central de la avenida de Can Jofresa, en el espacio limitado entre las calles de Albert Einstein y de Badalona con la avenida del Tèxtil, y tiene una superficie construida de 1.434 m2, a pesar de que las dimensiones del espacio es de 3.472,63 m2. El proyecto ha sido diseñado por el Servicio de Proyectos del Ayuntamiento, y ha contado con la colaboración del Laboratorio de Ingeniería Acústica y Mecánica de la UPC. El presupuesto de adjudicación ha sido de 271.690,74 euros (IVA incluido) y las obras han ido a cargo de la empresa HPSA, Construcción y servicios medioambientales, S.A.

La elección de esta zona del Distrito 3 respondió a sus dimensiones, a la fácil adaptación topográfica que requería las exigencias de la pista, a la proximidad con la zona deportiva de Can Jofresa, así como a la facilidad de accesos y de ocupación del espacio público en caso de celebración de un campeonato. Este es el segundo skatepark de Terrassa, después del que hay en el barrio de Sant Llorenç.

El circuito cuenta con carteles, situados a los accesos, con información relativa al horario y el funcionamiento de la instalación que, ahora, solo se puede hacer en horario diurno. Igualmente, se recuerda a los usuarios y usuarias la necesidad de cumplir con la normativa, puesto que es una equipación que solo está permitido por el patinaje y que no está supervisado.

Estos carteles advierten también que hay que hacer uso de elementos de protección personal (casco, muñequeras y rodilleras); que la pista de hormigón es resbaladiza en condiciones de humedad, lluvia y hielo y que es obligatoria la supervisión de un adulto si lo utilizan los menores de 12 años. También figura el teléfono de emergencias 112. Otras informaciones que acompañan a los carteles hacen referencia al uso que la ciudadanía tiene que hacer del circuito, a los elementos donde no pueden patinar y al recordatorio que, entre todos, hay que cuidar la nueva instalación.



Una equipación con módulos de hormigón

Uno de los objetivos del proyecto ha sido respetar la vegetación existente e integrar la pista de skate en la medianera, sin alterar la continuidad de la línea ajardinada de la avenida de Can Jofresa. La equipación se ha diseñado de acuerdo con la construcción de módulos de hormigón y a tres plataformas, que se han adaptado a la pendiente transversal que hay a la medianera. El proyecto responde a la concepción de un diseño donde las plataformas 1 (más dura) y 2 (más suave) se han situado a la parte oeste, para que sea la zona más urbana, mientras que la plataforma 3 está a la parte este, destinada a la gente que practica más en el bowl.

La plataforma 1 tiene una anchura de 10,5 m por una longitud de 58 m. Se ha construido a la parte oeste, a la banda de la pista de atletismo, y está situada a un metro respecto del nivel de la calle. Se ha pensado como un circuito con diferentes niveles de dificultad, gracias a los elementos de skate que se han colocado. Se puede acceder desde la nueva rampa, situada al extremo noroeste, o desde las escalas, ubicadas en la zona sudeste. Desde esta plataforma se puede acceder a la plataforma 2, que está situada a unos 60 cm por encima de la 1. Se comunica con la plataforma 3 por unas escalas y, con la 1, por rampas y escalas patinables.

Finalmente, a la plataforma 3 se sitúa el bowl o pool, que es uno de los elementos más singulares de las pistas de skate, con forma de profundidad de piscina. La plataforma 3 está situada al mismo nivel y pendiente de la calle en la parte este.



Alumbrado y zona ajardinada

La nueva equipación dispondrá de columnas de 12 m de altura, que funcionarán en horario restringido, y de nuevas luminarias. El espacio está ajardinado y cuenta con chopos, olivos y plantaciones arbustivas. El resto está cubierto con césped. El proyecto respeta la vegetación existente, porque se ha intentado reproducir el ajardinamiento actual para mantener la continuidad con el resto de medianera de la avenida de Can Jofresa. Se han anulado los aspersors verticales en las zonas arbustivas reposadas y, a las de nueva creación, se ha instalado un sistema de riego por goteo.

La propuesta de construir un skatepark surgió de la consulta ciudadana realizada por los presupuestos participativos el 2010, donde fue el proyecto ganador. Se terminó el 2012 pero no se ejecutó debido a la crisis. El 2017 se va actualizado el proyecto y se incluyó a las inversiones del programa Terrassa Barrios en Marcha.