Se abre el plazo para la presentación de solicitudes de las ayudas para mejorar la accesibilidad a los comercios

El Ayuntamiento tiene una partida de 50.000 euros para los comercios que se adapten a la legislación en materia de accesibilidad

Mañana miércoles, 20 de septiembre, se inicia el plazo para la solicitud de las ayudas destinadas a mejorar la accesibilidad a los comercios de la ciudad. El Pleno municipal aprobó el pasado 29 de junio las bases de esta convocatoria, que se enmarca dentro de la estrategia de la accesibilidad universal, uno de los temas claves del equipo de Gobierno. El plazo para formalizar la petición de esta subvención se cierra el 30 de octubre. La concesión no se hace mediante un sistema de concurrencia competitiva, es decir, las ayudas se aprueban, si responden a las condiciones, hasta que la partida presupuestaria destinada se agote.

Concretamente, se ha consignado una partida de 50.000 euros para esta convocatoria, destinada a los establecimientos comerciales, de restauración o de servicios de la ciudad, de menos de 150 m2, que hagan obras para adaptarse a la legislación vigente en materia de accesibilidad. Igualmente, las bases aprobadas por el Pleno establecen que "el importe de la subvención no ultrapasará del 50% del coste acreditado de la obra, con un máximo de 1.500€". 

El trámite de solicitud se puede formalizar presencialmente a la Oficina de Atención a la Empresa (c. dels Telers, 5). O bien, mediante la sede electrónica del Ayuntamiento (https://aoberta.terrassa.cat/tramits/fitxa.jsp?id=7887).

Estas ayudas son una herramienta que el Ayuntamiento ofrece a los comercios para facilitar el cumplimiento del Real decreto 1/2013, que aprobaba la Ley de derechos de las personas con discapacitado y de inclusión social, y que establecía el 4 de diciembre de 2017 como límite para conseguir que "los espacios y las edificaciones existentes que sean susceptibles de ajustes razonables cumplan la accesibilidad". A pesar de la proximidad de esta fecha, los servicios municipales han constatado que el 65% de los establecimientos comerciales de la ciudad no cumplen la normativa vigente. 

Según recogen las bases, el objetivo es "garantizar el derecho de todo el mundo de acceder a todas las actividades, eliminando las barreras arquitectónicas que dificultan el acceso, y a la vegada promocionar y facilitar al pequeño y mediano comercio la mejora de sus establecimientos para que cualquier persona pueda acceder y ser cliente potencial".

Estas limitaciones afectan a un amplio colectivo ciudadano, que no puede acceder a estos establecimientos por la carencia de accesibilidad y tiene que marchar a comprar fuera de Terrassa o a grandes superficies. Todo el mundo tiene que poder elegir la tienda donde quiere comprar por el qué venden y no por sí es la única a la cual puede acceder. Un comercio accesible es un comercio con futuro. Esta es una vieja reivindicación de las entidades que forman parte de la Comisión de Accesibilidad, y se enmarca dentro de las tareas impulsadas por el desarrollo del Pacto Terrassa para la Accesibilidad Universal, firmado en 2012.