Terrassa participa en la creación de la Asociación de Municipios para la Gestión Pública del Agua

Junto con Barcelona, Badalona, Cerdanyola del Vallès, El Prat del Llobregat, Sabadell y Santa Coloma de Gramenet hacen frente común para una gestión pública del agua 

Esta mañana se ha anunciado la creación de la Asociación de Municipios para la Gestión Pública del Agua. En el acto de presentación, que ha tenido lugar en el Ayuntamiento de Barcelona, han participado la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, la alcaldesa de Badalona, Dolors Sabater, el alcalde de Cerdanyola del Vallès, Carles Escolà, el alcalde del Prat de Llobregat, Lluís Tejedor, el alcalde de Sabadell, Julià Fernàndez, la alcaldesa de Santa Coloma de Gramenet, Núria Parlon y el alcalde de Terrassa, Jordi Ballart.

Los alcaldes y alcaldesas han firmado un protocolo de intenciones para el compromiso de la creación de la red. Las alcaldesas y alcaldes han manifestado su compromiso con una gestión pública, transparente, participativa y sostenible del ciclo integral del agua. Han impulsado la creación de esta red de municipios comprometidos con la gestión pública del agua, articulada como asociación de municipios, pero abierta a nos supra-municipales, sectores académicos y sociedad civil organizada.

En su intervención, el alcalde de Terrassa, Jordi Ballart, ha destacado que "un ayuntamiento solo, por muy grande que sea, tiene importantes limitaciones a la hora de hacer frente a estos poderes y estos intereses. Tenemos muchas capacidades, muchas posibilidades y una extraordinaria proximidad con la gente, pero nos tenemos que fortalecer en base de construir redes. Y esto es el que hacemos hoy. Fortalecernos, sumar nuestras capacidades, porque así conseguiremos multiplicar los resultados". Para Ballart, con la creación de esta red desde el mundo local "estamos haciendo política de país sin dejar de hacer política municipal, que es el que nos toca, que es nuestra razón de ser. Estamos participando de una auténtica globalización de los derechos de las personas y de los valores democráticos y sociales, que es inédita y que llega después de muchos años de ver como la globalización sólo beneficia los capitales, los mercados y los intereses financieros y corporativos".

La nueva asociación se compromete a difundir, velar, promover e impulsar la gestión pública del agua, articulando todos los actores interesados en este modelo de gestión. Y, por lo tanto, se compromete también a ofrecer espaldarazo a todos aquellos municipios que quieran apostar por este modelo de gestión, aportándolos asistencia, conocimiento y acompañamiento.

Los ayuntamientos impulsores hacen frente común y apuestan por una gestión pública del agua que garantice su acceso universal y asequible y no permita la carencia de suministro por motivos económicos o sociales. Este nuevo modelo de gestión pública va ligado a la promoción de nuevas formas de control social que garanticen la transparencia, la información, la rendición de cuentas y la participación ciudadana efectiva. La asociación se compromete a ofrecer espaldarazo a todos aquellos municipios que quieran apostar por este modelo de gestión, aportándolos asistencia, conocimiento y acompañamiento.

Terrassa, ciudad pionera

Ballart ha recordado que Terrassa se encuentra actualmente inmersa en el proceso de municipalització del agua y de reivindicación de la soberanía municipal. "Terrassa es la primera parada de esta gran oleada y queremos que nuestro ejemplo sea un referente por otras ciudades que se quieran sumar. Somos pioneros y pioneras de un gran cambio político, social y económico, cada cual con una situación y una historia diferentes, pero compartiendo la voluntad y el compromiso de ir más allá", ha explicado el alcalde.

El agua es un elemento indispensable para la vida, para la sociedad y par los ecosistemas. Y como tal, se tiene que gestionar bajo criterios de interés general y de bienes comunes. Desde julio de 2010 las Naciones Unidas reconocen que el agua es un derecho humano. El abastecimiento de agua y el saneamiento son servicios básicos y esenciales, y hay que garantizar en todo momento su acceso universal y asequible, sin carencia de suministro por motivos económicos o sociales. Son servicios que se tienen que prestar de forma eficaz, y a la vez, los beneficios de la actividad tienen que devolver a la sociedad, para mejorar el servicio, así como mejorar la calidad del agua devuelta al medio ambiente. Por este motivo, alcaldesas y alcaldes de muchos municipios de Catalunya apuestan por la gestión pública del agua.

A nivel mundial, la gestión pública es la más habitual, puesto que cerca del 90% de la población recibe el agua a partir de operadores públicos. Son muchas las ciudades que están optando para recuperar la gestión pública del agua ejerciendo su competencia municipal. Se trata de una tendencia creciente, en Catalunya, en Europa y en todo el mundo.