Una veintena de personas de Terrassa participan en un estudio de la UIC sobre los beneficios del ejercicio físico de fuerza en personas mayores sedentarias

La concejala de Personas Mayores, Mónica Polo, ha visitado hoy el edificio Telers para conocer los detalles del proyecto

Projecte de recerca UIC Gent Gran Telers

Durante los meses de noviembre y diciembre, una veintena de personas mayores de Terrassa están participando en un estudio de la Universidad Internacional de Catalunya (UIC Barcelona) y el grupo de investigación ACTIUM sobre los beneficios del ejercicio físico de fuerza en personas mayores con hábitos sedentarios. La UIC Barcelona, ​​con la colaboración del Ayuntamiento de Terrassa, está desarrollando un proyecto de investigación en el edificio Telers, el complejo municipal que reúne viviendas para personas mayores y diferentes servicios relacionados con este colectivo.

El estudio tiene por objetivo medir los beneficios de determinados ejercicios físicos de fuerza en personas mayores con hábitos sedentarios. Con esta finalidad, se han medido diferentes parámetros musculares (rigidez, coordinación, equilibrio, conducción nerviosa, etc.) en un grupo formado por una veintena de personas, mayoritariamente residentes en el edificio Telers, con una edad media de 78 años, hábitos sedentarios y patologías crónicas controladas. Desde principios de noviembre, estas personas están realizando de lunes a viernes ejercicio terapéutico (principalmente trabajo de fuerza) con un fisioterapeuta, de forma personalizada y adaptada a las capacidades y estado de salud de cada persona. A finales de diciembre se medirán de nuevo los mismos parámetros para ver las mejoras que genera el ejercicio terapéutico llevado a cabo.

La concejala de Personas Mayores, Mónica Polo, ha visitado esta tarde el edificio Telers acompañada del director de los Laboratorios de Anatomía de la UIC Barcelona, ​​Albert Pérez-Bellmunt, investigador principal del estudio. La concejala ha agradecido durante la visita la labor de la universidad: «Todo lo que signifique avanzar en la investigación y el conocimiento para mejorar la calidad de vida de las personas mayores es una tarea importante y es de agradecer, pero además, en el caso concreto de este estudio, existe un beneficio inmediato para las personas que participan. Tener un fisioterapeuta que te guía y que te enseña a realizar ejercicios, aunque sea por unos meses, es un gran beneficio para todas estas personas y por eso también mi agradecimiento», ha dicho la concejala, quien ha comentado también que «la práctica diaria de estos ejercicios facilitará la vida de estas personas, porque ahora seguro que les será algo más fácil hacer algunas cosas de su día a día como subir escaleras o realizar tareas domésticas».

Durante el proceso de envejecimiento se produce de forma natural una pérdida progresiva de la masa y función muscular, que puede incrementarse por el sedentarismo o la inactividad física. Esta pérdida de fuerza o masa muscular comporta una mayor fragilidad o dependencia, mayor riesgo de caídas, y un empeoramiento de la calidad de vida. Por todo ello, la Organización Mundial de la Salud aconseja realizar actividad física de forma regular a partir de los 65 años, con especial atención al trabajo de fuerza. Sin embargo, las personas mayores que realizan actividad física no suelen realizar este tipo de ejercicio.