Hoy se ha celebrado la sesión constitutiva de la nueva Mesa de erradicación del amianto
El objetivo de la Unión Europea es que este material sea retirado antes del año 2032
La voluntad del Ayuntamiento es trabajar conjuntamente con los diferentes agentes sociales, económicos y colegios profesionales de la ciudad para cumplir con las directrices de la Unión Europea (UE) porque, antes del 2028, pueda estar retirado el amianto (fibrocemento) de los bienes de titularidad municipal y, antes de 2032, los de titularidad privada. Con cuyo objeto, el 6 de agosto de 2024 se aprobó por decreto la constitución de la Mesa de erradicación del amianto, para formalizar y reforzar la participación de los diferentes organismos y entidades interesados en la lucha para la eliminación del amianto en Terrassa. La primera sesión constitutiva se ha celebrado este mediodía en el Ayuntamiento.
Para el teniente de alcalde de Territorio y Vivienda, Xavier Cardona, que preside el nuevo órgano: «Hoy es un día relevante por Terrassa y para todos quienes trabajamos para garantizar un entorno más seguro y saludable para la ciudadanía. Con la constitución de esta Mesa para la Erradicación del Amianto, damos un paso necesario hacia la eliminación definitiva de este material tan perjudicial para la salud». Cardona añade: «El amianto ha estado presente durante décadas en la construcción y en muchas infraestructuras, pero sus efectos nocivos son conocidos desde hace años. Su presencia en edificios y espacios públicos representa un riesgo para la salud, y por eso, nuestra responsabilidad como administración es liderar esta lucha para retirarlo de manera efectiva, segura y coordinada».
Esta mesa nace con la voluntad de crear un espacio de intercambio, relación y debate entre el Ayuntamiento, los colegios profesionales y los agentes económicos y sociales interesados. El órgano servirá, además, para actualizar las políticas públicas y las normativas en relación con el amianto y su erradicación y será el órgano desde el cual se informe de las tramitaciones a seguir, y de los objetivos logrados por parte del Ayuntamiento. Y otro de los objetivos del órgano será impulsar acciones conjuntas para conseguir los retos fijados.
La Mesa de erradicación del amianto está formada por representantes del Ayuntamiento de Terrassa y de los colegios profesionales y agentes económicos y sociales, como la Federación de Asociaciones Vecinales de Terrassa (FAVT); del Colegio de Arquitectos de Catalunya (COAC); del Colegio de Arquitectura Técnica en Barcelona (CATEB); del Colegio de Ingenieros Industriales de Catalunya; del Colegio de Ingenieros Graduados e ingenieros Técnicos Industriales de Barcelona, de la patronal catalana CECOT y de la Cámara de la Propiedad Urbana de Terrassa.
Información a la ciudadanía
La UE trabaja en la retirada del amianto antes del 2032, un material que fue de uso habitual en el sector de la construcción y de la industria entre los años 1950 y 1990 y que no se fabrica desde el año 2002. Hoy en día tiene la consideración de residuo tóxico y las administraciones, tanto estatal como autonómicas, trabajan en su retirada.
La Generalitat cuenta con una hoja de ruta a través del Plan Nacional para la Erradicación del Amianto en Catalunya 2023-2032 para lograr los objetivos marcados por la UE y, en estos momentos, ya cuenta con un proyecto de ley por la gestión y retirada de este material.
Terrassa ya dispone de un censo que cuantifica las cubiertas con presencia de amianto que hay al término municipal y que una empresa externa ha hecho aplicando las últimas tecnologías en teledetección. De este censo se desprende que un 30% de las construcciones privadas y un 12% de las públicas contienen amianto.
Estos meses la Generalitat ha anunciado diferentes ayudas, que están dirigidos a personas físicas, jurídicas y comunidades de vecinos, tanto en edificios públicos como privados. El plazo para la presentación será desde el 15 de enero de 2025 hasta el exhauriment del presupuesto o, como máximo, hasta el 28 de noviembre de 2025.
Se trata, por un lado, del programa Amianto por placas, la Agencia de Residuos de Catalunya ha publicado una propuesta de resolución con 50 millones de euros para retirar este material de las cubiertas y sustituirlas por placas solares. De la otra, el diciembre de 2024 este mismo organismo aprobó las bases de una convocatoria de ayudas de ocho millones de euros para sacar el amianto de las edificaciones, y que irán ampliando en el decurso de este año.
El Ayuntamiento de Terrassa cuenta con un punto informativo en la calle del Pantano, 20, y un correo específico ([email protected]) para asesorar y atender la ciudadanía y, en este sentido, contribuir a resolver las dudas, canalizar la información de la Generalitat y agilizar y simplificar la tramitación administrativa requerida
Qué es el amianto?
El amianto solo es nocivo cuando se inhala su polvo en el momento de manipularlo, por lo cual, su sola presencia no tiene un impacto en la salud pública. El principal ámbito de exposición se da en actividades relacionadas con la demolición, mantenimiento y retirada porque se liberan microfibras que son tóxicas para la salud. Es un material muy presente en las grandes ciudades porque era un material económico y abundando que tenía propiedades aislantes e ignífugos y que era habitual en el sector industrial y de la construcción.
Este residuo tiene un ciclo de vida estimado de 30 a 50 años, por lo cual se calcula que en 2030 más del 85% de estos materiales habrán superado su vida útil. La Generalitat aprecio que en Cataluña hay más de 4 millones de toneladas de amianto presente en tejados, depósitos, bajantes o jardineras, o bien como aislamiento térmico y acústico.
Qué hacemos ahora en Terrassa?
La Ley estatal 7/2022, de 8 de abril, de Residuos y Suelos Contaminados para una Economía Circular, fija como objetivo principal de cualquier política en materia de residuos, reducir al mínimo los efectos negativos de la generación y gestión de los residuos en la salud humana y en el medio ambiente.
El Ayuntamiento vela porque, cuando se derroca una construcción o se desmontan cubiertas, depósitos de agua u otras canalizaciones, los proyectos ya contemplen las directrices que marca el Real Decreto 396/2006, de 31 de marzo, que regula las "disposiciones mínimas de seguridad y salud aplicables a los trabajos con riesgo de exposición al amianto".
En estos casos, los pequeños industriales pueden llevar los residuos de amianto en el Centro de Tratamiento de Residuos del Vallés, abonando las tasas correspondientes, porque es uno de los centros autorizados para recepcionar, almacenar y transferir residuo de amianto a destino final. Y, la ordenanza fiscal sobre la gestión de residuos municipales, contempla que se pueden llevar gratuitamente hasta la desechería de Can Barba hasta 100 kg de amianto, dentro de un horario determinado y con unas condiciones de embalaje determinadas.