El alcalde de Terrassa expresa sus condolencias por la muerte del fotógrafo Ramon Masats
Masats, que inició su carrera en Terrassa, fue uno de los grandes fotoperiodistas de la segunda mitad del siglo XX y, entre otros reconocimientos, recibió el Premio Nacional de Fotografía en 2004

El alcalde de Terrassa, Jordi Ballart, ha lamentado la pérdida del fotógrafo Ramon Masats (1931, Caldes de Montbui - 2024, Madrid), uno de los referentes del fotoperiodismo de nuestro país que falleció ayer a los 92 años en Madrid. Ballart ha tenido palabras de agradecimiento y despedida para «uno de los mejores fotógrafos de España, muy vinculado durante años a Terrassa, donde ha dejado una huella indeleble en la historia fotográfica de nuestra ciudad». El alcalde ha recordado cómo Ramon Masats: «comenzó su carrera participando en la Sociedad Fotográfica del Casino del Comercio de Terrassa y se convirtió en uno de los grandes renovadores de la fotografía documental del siglo XX, contribuyendo a iluminar el panorama triste de esos años y a inspirar a las generaciones posteriores, como la fotoperiodista Joana Biarnés».
Cabe recordar que, de noviembre de 2021 a febrero de 2022, la Sala Muncunill acogió la retrospectiva «Donde todo empezó», como reconocimiento a la obra de Ramon Masats, figura clave en la Sociedad Fotográfica del Casino del Comercio de Terrassa. La muestra, comisariada por Chema Conesa, revisitaba la trayectoria de Masats desde sus inicios en Terrassa hasta sus últimas imágenes en color, destacando la estrecha relación de Terrassa con la fotografía. Masats, renovador de la fotografía documental de los años sesenta en España, entendía la fotografía como una forma de saborear la vida y transformar el mundo, invitando a la reflexión crítica y al compromiso social.
Ramón Masats descubre la fotografía durante el servicio miliar a través de revistas como Arte Fotográfico. Decide inscribirse en la Sociedad Fotográfica del Casino del Comercio de Terrassa y en la Sociedad Fotográfica de Catalunya como un aficionado más. Conoce a fotógrafos de la talla de Miserachs, Maspons y Terré, con los que expuso sus primeras fotografías en 1957. Ese mismo año se traslada a Madrid y expone allí, en Barcelona y Almería. Es el año de su explosión profesional y su trabajo sobre los Sanfermines comienza a dar fruto. Su pertenencia al grupo AFAL, liderado por Pérez Siquier, le abre caminos de reconocimiento en Europa.
Ramon Masats Ingresa en la Real Sociedad Fotográfica de Madrid y recorre España con encargos para publicaciones. Crea junto a Ontañón, Cualladó, Paco Gómez, Leonardo Cantero y Rubio Camín el grupo El Lavamanos, una especie de sucursal castiza y contestataria de la fotografía oficial, tal vez el eco madrileño del operante grupo AFAL.
También trabajó para publicaciones extranjeras como «Paris Match», para la que cubrió la boda de los reyes de España en 1962. Autor de varios libros de fotografía, fue reconocido por su labor como cronista y por la representación de una realidad objetiva y sin manipulación.
En 1962 publica el libro Neutral Corner (Lumen) con textos de Ignacio Aldecoa que supuso un hito editorial por su excelente conjunción de literatura y lenguaje fotográfico. Al año siguiente publica un compendio de su trabajo sobre los Sanfermines. Con él, recibe el premio Ibarra al libro mejor editado. En 1964 publica «Viejas Historias de Castilla la Vieja», con textos de Miguel Delibes. Estos tres libros constituyen el máximo legado de esta primera etapa de Ramón Masats como renovador del lenguaje fotográfico del reportaje.
Desde 1965 hasta 1981 se dedicó a la realización de cine y televisión. Para el cine, realizó el largometraje "Topical Spanish", en colaboración con Chumy Chúmez. Además, participó en series de televisión española como "Conozca usted España", "Los ríos", "Raíces", "Música en la España Medieval" o "Si las piedras van a hablar", con textos del escritor Antonio Gala.
Vuelve de nuevo al mundo de la fotografía para editar una colección de libros con la editorial Lunwerg, eligiendo el color como soporte. Sus fotos responden ahora al nuevo registro que impone el cromatismo. La fuerza narrativa de su anterior etapa en blanco y negro se transforma en hibridaciones de color y forma.
En 1999, le dedican su primera exposición retrospectiva en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. En 2002 le otorgan el Premio de Fotografía de la Consejería de las Artes de la Comunidad de Madrid y en 2004 el Premio Nacional de Fotografía del Ministerio de Cultura.