El Equipo de Gobierno municipal desmiente que no se haya trabajado para garantizar la protección del retablo gótico de Santa Maria de Toudell

El teniente de alcalde y concejal de Cultura, Joan Salvador, califica «de poco oportunas» las declaraciones del concejal de ERC, Pep Forn, «por hacer afirmaciones inciertas que han puesto en riesgo la discreción de las gestiones que llevan tiempo realizando los equipos del Ayuntamiento y la Generalitat»


 

Desde el pasado 10 de marzo, cuando el Ayuntamiento de Terrassa tuvo conocimiento de que el retablo gótico procedente de la antigua capilla de Santa Maria de Toudell, en Viladecavalls, había salido al mercado a través de una casa de subastas; el consistorio emprendió diversas medidas para velar por que esta obra permaneciera en manos de las instituciones públicas. Así, según ha explicado el teniente de alcalde de Proyección de la Ciudad y concejal de Museos, Joan Salvador: «hemos estado trabajando de manera activa y con la máxima discreción, en coordinación con el Servei de Museus i Protecció de Béns Mobles de la Generalitat de Catalunya, con el fin de garantizar la protección adecuada de la pieza y evitar cualquier uso indebido o mercantilista de una obra de gran valor patrimonial que podría convertirse en objeto de especulación».

Fruto de este trabajo conjunto, se ha iniciado por parte del Govern de la Generalitat de Catalunya, tal como contempla la Ley 9/1993, de 30 de septiembre, del Patrimonio Cultural Catalán, el procedimiento para su protección como Bien Cultural de Interés Nacional (BCIN), con la incoación del expediente correspondiente (Resolución CLT/846/2026). Este hecho conlleva, entre otros aspectos, limitaciones claras a su transmisión y exportación, con la activación de los mecanismos legales establecidos que dificultan la salida al extranjero de este tipo de obras.

El Gobierno Municipal pone en valor la labor realizada para garantizar la protección de esta obra y, en este sentido, Joan Salvador ha afirmado que: «Ante declaraciones interesadas, realizadas sin conocer en profundidad el tema, y que incluso pueden llegar a dificultar o poner en riesgo la preservación de la obra y que esta permanezca en manos públicas; desde el primer momento, el Gobierno Municipal ha antepuesto el trabajo estricto, riguroso y responsable realizado con discreción y en colaboración con otras administraciones, con el objetivo de garantizar la protección de este bien cultural y patrimonial» y en esta línea, ha añadido: «con el fin de proteger el patrimonio, queremos pedir el máximo rigor informativo y responsabilidad a la hora de tratar una cuestión de esta sensibilidad patrimonial».

Asimismo, el consistorio ha recordado que en este caso concreto, el Ministerio de Cultura no tiene competencias directas, dada la naturaleza del bien y el marco competencial vigente, por lo tanto, «no corresponde que se reclame al Equipo de Gobierno que no se realizaran gestiones con el ministro Ernest Urtasun en su visita a Terrassa el día 11 de marzo», en palabras del teniente de alcalde, Joan Salvador.

Hoy jueves el Ayuntamiento ha llevado a cabo una reunión interna de seguimiento para analizar la situación actual y coordinar las posibles acciones a emprender. El Ayuntamiento recuerda que la subasta está prevista para esta tarde a las 19 h y que, de acuerdo con la normativa, existe un plazo de dos meses para ejercer el derecho de tanteo y retracto por parte de las administraciones públicas a partir de la comunicación fehaciente a la Generalitat de Catalunya de la transmisión del bien.

Contexto histórico

El retablo gótico de Santa Maria de Toudell es una pieza de notable interés artístico e histórico vinculada al patrimonio local y al desarrollo del arte gótico en Cataluña. Su conservación y preservación son esenciales para mantener la memoria histórica y cultural del territorio.

Se trata de un retablo del gótico tardío atribuido al Mestre del Cavall que estaba ubicado en la Iglesia de Santa Maria de Toudell, en el término municipal de Viladecavalls, la cual se encuentra adosada a la masía de Can Trias.

La pieza fue recuperada y salvada durante la Guerra Civil por Josep Rigol i Fornaguera y sus colaboradores, y custodiada en lo que fue el Museu Comarcal d'Art que se instaló en las Esglésies de Sant Pere, durante los años de la Guerra Civil.

El Govern de la Generalitat de Catalunya, con la voluntad de salvaguardar el patrimonio, dictó, el 24 de julio de 1936, un decreto de protección del patrimonio —que se publicó el 7 de agosto del mismo año—, donde se ordenaba que cada localidad de Cataluña constituyera un Comité presidido por el alcalde para velar y asegurar la conservación de los edificios públicos, así como de los objetos que estos contenían. Es entonces cuando Josep Rigol es nombrado Jefe de Museos y Monumentos Artísticos de Terrassa. A partir de este momento y gracias a sus cargos en el Comité Antifascista y en el Servicio de Incautación, Josep Rigol recoge y almacena todos los objetos históricos y artísticos que puede. Rigol se dedicó a la salvaguarda del patrimonio local y comarcal recuperando obras, como esta que nos ocupa.

Una vez finalizada la Guerra Civil, el Servicio de Recuperación de la Brigada Militar de Salvamento del Patrimonio Artístico Nacional se encargó de la recepción y distribución de los objetos que formaban las colecciones artísticas que se habían ido depositando, durante el periodo de la guerra, en diferentes lugares. Es en este contexto que el 4 de febrero de 1939 Rigol es nombrado, por el ejército nacional, auxiliar de incautaciones e inspecciones del Servicio de Recuperación de Objetos Personales de Ciudadanos de Terrassa. Es entonces cuando la Junta Municipal de Museos acordó realizar una exposición de todos los objetos recuperados durante los tres años que duró el conflicto. Rigol fue el encargado de la elaboración del catálogo y de la organización de la exposición, en la que se mostraron 434 obras artísticas, de las cuales unas 170, aproximadamente, eran anteriores al siglo XIX. Tras esta exposición, las obras fueron devueltas a los propietarios. Esta exposición se celebró entre el 1 y el 18 de julio de 1939 en la sala de exposiciones de Amics de les Arts, donde se mostraron obras de pintura moderna, y en la Rectoría de las Esglésies de Sant Pere, donde se exhibieron las obras de pintura religiosa antigua. En el catálogo de la exposición figura una imagen del retablo de Toudell que fue reclamado y devuelto a la familia Trias.

El retablo fue ubicado en la capilla de Santa Maria de Toudell hasta la década de 1980, momento en que se trasladó a un domicilio particular de la ciudad de Terrassa. Poco antes de 2008 la obra fue adquirida por Antiguitats Clavell-Morgades. Unos años después, la obra fue adquirida por un particular que ha tenido su posesión hasta la actualidad.

Este tipo de retablos, habituales entre los siglos XIV y XV, formaban parte de la ornamentación litúrgica de las iglesias y constituían un elemento central en la transmisión de valores religiosos y culturales. El de Santa Maria de Toudell destaca por su calidad artística y por su valor como testimonio del pasado medieval del entorno de Terrassa.