El Ayuntamiento inicia las obras para la mejora térmica y la adecuación de ventanillos del Mercado de la Independencia
Los trabajos han comenzado esta semana y cuentan con un presupuesto de más de 2,6 millones de euros
El Ayuntamiento ha iniciado las obras de mejora del Mercado de la Independencia, que permitirán la rehabilitación de la cara exterior de los porticones y la instalación de ventanas con rotura de puente térmico, con el objetivo de bloquear la entrada de aire exterior y avanzar en la mejora térmica del espacio. Está previsto que las obras, que ascienden a 2.620.077,53 euros, finalicen durante el primer trimestre de 2027.
Según ha explicado la concejala de Patrimonio, Montserrat Alba: «con estos trabajos damos un paso más para garantizar una mejora térmica del Mercado de la Independencia y en el objetivo de climatizarlo, en beneficio del bienestar de los comerciantes y de los consumidores». El motivo es que el edificio del Mercado nació como un espacio exterior, ventilado en verano y protegido de la lluvia y el viento, pero con los años su configuración cambió, ya que se tapiaron algunos de los porticones. «Estos cambios provocaron una gran variación de temperaturas en el interior del recinto: mucho calor en verano y frío en invierno, lo que nos llevó a plantear la necesidad de mejorar térmicamente el espacio», ha recordado Alba, que ha añadido que «con esta actuación, mediante el cierre de las aberturas, bloquearemos totalmente la entrada de aire exterior».
Por su parte, el teniente de alcalde de Territorio y concejal de Comercio y Mercados, Xavier Cardona, ha puesto el acento en el impacto de las obras en el funcionamiento diario del mercado: «Esta actuación permitirá mejorar el confort térmico tanto de las personas que trabajan en él como de la clientela. Se trata de un espacio con actividad constante y era necesario intervenir para adaptarlo a las necesidades actuales». Cardona también ha recordado que «a estas obras se suman las actuaciones realizadas durante los años 2024 y 2025, como la reparación de la cubierta y de la linterna, cofinanciadas con fondos Next Generation, en el marco del proyecto Terrassa transforma su mercado local, en una clara apuesta por la innovación y la sostenibilidad».
El Ayuntamiento ha planificado los trabajos con el objetivo de minimizar la afectación a los comerciantes. En este sentido, durante el mes de abril se llevó a cabo una prueba piloto ejecutando una muestra de la ventana del proyecto para comprobar que los trabajos podían realizarse con la mínima incidencia posible sobre los puestos.
Cabe recordar que estas actuaciones llegan tras una primera fase de obras que supuso la mejora de la estanqueidad e impermeabilización de los cerramientos del Mercado de la Independencia, con la reparación de la cubierta, la sustitución de las linternas lineales y la reforma de la red de saneamiento.
Un porticón que se reconfigura para adaptarse a las necesidades actuales del Mercado
La función original del porticón en el año de su construcción, en 1904, era garantizar una buena ventilación del edificio para facilitar la dispersión de los olores del mercado y, al mismo tiempo, conseguir una sensación térmica agradable durante los meses de calor, aprovechando la ventilación cruzada de las naves. Además, también actuaba como elemento de seguridad frente a la entrada de aves o intrusos en el interior del Mercado.
Con el paso de los años, sin embargo, 90 de estas aberturas se tapiaron parcialmente por la parte inferior, modificando su antepecho y reduciendo el tamaño de la abertura. En la actualidad, su función inicial ha quedado obsoleta, ya que en los mercados actuales los puestos disponen de cámaras frigoríficas, recintos climatizados y, en algunos casos, domotizados, donde se combinan distintos sistemas mecánicos y pasivos de climatización. Por otra parte, los niveles de seguridad o las barreras arquitectónicas frente a la intrusión de personas y animales se consideran hoy habituales.
Por todo ello, la actuación contempla la reconfiguración de este elemento, que pasará a constar de dos partes que trabajarán de manera conjunta: por un lado, el porticón propiamente dicho, con lamas fijas de madera, y por otro, la ventana interior, que permitirá bloquear la entrada de aire exterior.