El Ayuntamiento votará en el Pleno de julio la aprobación inicial de la modificación puntual del POUM para sustituir la obligatoriedad de implantar la recogida neumática de residuos por sistemas de alta eficiencia

El objetivo es adecuar normativamente el POUM en los sectores y polígonos donde se estableció la obligación de la recogida neumática, sustituyéndola por sistemas de recogida de residuos más eficientes, de acuerdo con las nuevas exigencias tecnológicas y legislativas europeas

El Ayuntamiento de Terrassa ha aprobado hoy en la Comisión Informativa de Territorio y Vivienda elevar al Pleno Ordinario del mes de julio la aprobación inicial de la modificación puntual del POUM, con el objetivo de sustituir la obligatoriedad de implantar la recogida neumática de residuos en los polígonos y sectores donde hasta ahora era obligatoria, y reemplazarla por sistemas de alta eficiencia.

En este sentido, el objetivo de la modificación puntual del POUM es, por un lado, sustituir la obligatoriedad de implantar el sistema de recogida neumática de residuos por la implantación de sistemas de alta eficiencia en los sectores que todavía están vinculados a esta exigencia en la normativa urbanística y, por otro, especificar que todos los sectores donde el POUM previó esta obligación deberán contemplar sistemas de recogida selectiva de alta eficiencia.

En 2019 se tramitó una modificación puntual del POUM relativa a la recogida neumática de residuos, aprobada definitivamente por la Comisión Territorial de Urbanismo del Arco Metropolitano de Barcelona en 2020. Esta actuación eliminó la obligatoriedad normativa de implantar el sistema de recogida neumática de residuos municipales en los sectores más céntricos de la ciudad, como los Planes de Mejora Urbana de la Fábrica AEG, Fábrica Pont Aurell i Armengol, Fàbrica Sala Badrinas, Vapor Cortés, Roc Blanc, Sant Pere de les Fonts y el sector de suelo urbanizable delimitado de uso productivo y residencial de Palau Nord.

De este modo, con la nueva modificación se añaden los sectores y polígonos de los Planes de Mejora Urbana de Can Montllor y Torre-sana; los Planes Parciales de Les Aymerigues, Can Colomer-Torrent Mitger y Can Marcet; y los Polígonos de Actuación 1 y 2 de la Modificación puntual del POUM en la Avenida del Vallès.
 

Nuevo marco normativo

La Ley 7/2022 introduce un nuevo marco de exigencias en materia de recogida selectiva, jerarquía de residuos, objetivos de prevención y reciclaje y, especialmente, en relación con los sistemas de recogida de alta eficiencia. Entre otros aspectos, la Ley establece la obligación de priorizar modelos que permitan la identificación de usuarios, la corresponsabilidad y la implantación de sistemas de pago por generación.

Por tanto, se trata de adaptar el planeamiento urbanístico vigente al nuevo marco normativo establecido por la Ley 7/2022, de 8 de abril, de residuos y suelos contaminados para una economía circular, así como a las directrices técnicas y ambientales actuales en materia de recogida selectiva.

El teniente de alcalde de Territorio y concejal de Limpieza y Residuos, Xavier Cardona, ha destacado que «la recogida neumática presenta limitaciones técnicas, ambientales y económicas que la hacen incompatible con los objetivos de eficiencia y sostenibilidad exigidos por la normativa vigente. En cambio, el modelo de contenedores cerrados o inteligentes permite alcanzar índices de recogida selectiva muy superiores a los de la recogida neumática».

Asimismo, Cardona ha añadido que «con esta medida damos cumplimiento a los objetivos establecidos en el Plan de prevención y gestión de los residuos municipales de Terrassa 2018-2030, que aprobamos el 29 de noviembre de 2019».

En este sentido, los sistemas de recogida mediante contenedores de carga lateral cerrados con identificación de usuario para las fracciones orgánica y resto se ajustan a los criterios establecidos por la Ley 7/2022 y por las directrices técnicas de la Agencia de Residuos de Cataluña en relación con los sistemas de recogida de alta eficiencia.

Entre otras ventajas, estos sistemas permiten un mayor control de las aportaciones, una mayor flexibilidad operativa, la mejora de los índices de recogida selectiva, una menor dependencia de infraestructuras fijas y la optimización de las rutas, así como una mejor eficiencia operativa y logística.