Las comunidades energéticas podrán utilizar la energía generada por las fotovoltaicas de equipamientos municipales

Es una medida alternativa ante la falta de cubiertas de alquiler para realizar instalaciones colectivas

La comisión informativa de Transición Ecológica ha acordado hoy elevar al pleno ordinario de este mes de abril la propuesta para aprobar las bases reguladoras y la convocatoria del concurso que permita otorgar licencias a las comunidades energéticas locales para el uso de las instalaciones solares fotovoltaicas municipales. Una fórmula para que las personas asociadas a estas comunidades puedan realizar un autoconsumo colectivo a distancia de energía renovable, pública y de proximidad, gracias a la energía compartida con los equipamientos municipales, mientras encuentran una cubierta de alquiler para realizar sus propias instalaciones fotovoltaicas. Esta medida se enmarca dentro del objetivo del equipo de gobierno de promover la constitución de comunidades energéticas en la ciudad, de las cuales existen diversas iniciativas ciudadanas y empresariales, a las que el Ayuntamiento ha ido dando apoyo jurídico y técnico, y superar la falta de un mercado de alquiler de cubiertas.

Actualmente, los autoconsumos colectivos a distancia ─hasta dos kilómetros, según la normativa actual─ son la única opción que tienen las empresas y las familias que no disponen de una cubierta propia para consumir la energía renovable que generan. Para el teniente de alcalde de Transición Ecológica, Noel Duque, se trata de que, con este tipo de actuaciones, «demos un impulso a la participación ciudadana en la transición energética porque consideramos que los consumos colectivos son una buena herramienta para que familias y empresas se pasen a las energías renovables y de proximidad». Esta medida se enmarca en la estrategia municipal para aumentar la producción y autoconsumo de energía renovable en la ciudad, reducir el gasto energético y, al mismo tiempo, comprometerse en el camino hacia la transición energética.

De momento, se pondrán a disposición cuatro instalaciones municipales que reservarán la mitad de la potencia instalada ─172 de los 344 kWp totales─ para ponerla a disposición de las comunidades energéticas. De acuerdo con la normativa del patrimonio de los entes locales, la utilización de las instalaciones fotovoltaicas municipales queda sujeta al pago de una contraprestación económica en forma de precio público, con un importe anual de 64,61 €/kWp.

 

¿Quién lo podrá solicitar?

Podrán solicitar esta licencia cualquier colectivo de personas empadronadas en el municipio y las entidades, cooperativas u otras personas jurídicas sin ánimo de lucro, que se comprometan a crear una comunidad energética local. Una de las condiciones que se deberá acreditar es que las comunidades energéticas locales impulsarán actividades y medidas de carácter social, preferentemente dirigidas a la reducción de la pobreza energética. El plazo de vigencia será de dos años, prorrogables por dos más.

El Ayuntamiento de Terrassa trabaja, desde finales de los años 1990, para fomentar la instalación de placas fotovoltaicas de autoconsumo en edificios municipales, una actuación que se enmarca dentro del Plan de Acción para la Energía Sostenible y el Clima (PAESC), que es el documento estratégico que contiene las acciones a realizar para alcanzar los objetivos que la Unión Europea contempla para 2030 de reducir en un 55% las emisiones de CO2.