Terrassa se adhiere a la Declaración de Vilanova y la Geltrú por la ambición climática de la Red de Ciudades y Pueblos hacia la Sostenibilidad
La voluntad es abordar el papel del mundo local ante la emergencia climática y la urgencia de actuar

Terrassa es uno de los 320 municipios que forman parte de la Red de Ciudades y Pueblos hacia la Sostenibilidad que se han adherido a la segunda Declaración de Vilanova y la Geltrú, que quiere abordar el papel que tiene el mundo local en el contexto de emergencia climática y liderar así una aceleración de la acción climática con la cooperación y el intercambio de experiencias entre los entes locales. Esta declaración fue aprobada en el marco de la 24 asamblea anual de este organismo, celebrada el 7 de marzo, en la que asistió la concejala de Medio Ambiente y Sostenibilidad, Patrícia Reche. La primera Declaración de Vilanova y la Geltrú se firmó hace diez años y se centraba en la adaptación a los efectos del cambio climático en el territorio y el litoral.
Según ha explicado Reche: «con esta adhesión la ciudad muestra su compromiso por actuar en los efectos derivados de esta situación como es, por ejemplo, avanzar en la transición energética, ya sea a través de iniciativas como el Pacto de Alcaldes o de fórmulas innovadoras como las comunidades energéticas; progresar en ámbitos de la adaptación al cambio climático, como la renaturalización de las ciudades o la gestión de la sequía, entre otros».
Los principales compromisos de esta segunda declaración son:
- Mostrar mayor ambición climática e incrementar el ritmo en la implantación de las políticas ambientales.
- Acelerar la transición energética equitativa y justa, basada en las energías renovables, en la reducción de los consumos y en fórmulas innovadoras como las comunidades energéticas.
- Orientar las políticas locales en la naturalización, elemento clave de adaptación que mejora la salud y la calidad de vida de las personas y reduce las desigualdades.
- Garantizar la gestión del agua en un contexto de sequía y obligada adaptación al cambio climático.
- Mejorar la calidad del aire como un factor básico de salud física, psicológica y de equidad social.
- Avanzar en los objetivos de economía circular y de prevención de residuos y promover la tendencia hacia el residuo cero.
- Impulsar la educación ambiental como herramienta de gestión de las políticas de sostenibilidad con las personas y las personas.
- Fomentar la participación de los entes locales en la Red y comunicar las propias experiencias para mostrar el potencial transformador de las políticas locales.
La Red de Ciudades y Pueblos hacia la Sostenibilidad se creó en 1997 con la voluntad de ser una plataforma de intercambio y cooperación del mundo local en el ámbito del medio ambiente y para avanzar hacia un desarrollo sostenible.