El servicio de Protección de la salud tiene la responsabilidad de controlar las especies no protegidas y consideradas plagas, como roedores, aves urbanas, cucarachas, mosquitos, con el objetivo de mantenerlos dentro de un umbral de tolerancia, de forma que no provoquen molestias. Este control se realiza a edificios y equipamientos de titularidad o gestión municipal, y en la vía pública.

Se realizan acciones programadas y sistemáticas, y se atienden las incidencias puntuales que nos llegan de la ciudadanía.Las actuaciones de control de las plagas se basan en los principios de la lucha y gestión integrada, es decir atendiendo a criterios de salud y medioambientales, por lo que los métodos utilizados sean proporcionales a la problemática a tratar.

Las plagas que afectan a los espacios privados, son responsabilidad de propiedad del espacio afectado.

Campaña "No alimenten a las palomas"

Campaña para sensibilizar a la ciudadanía sobre el control de las plagas urbanas. Está prohibido alimentar a los animales en el espacio público y en las zonas exteriores de las propiedades privadas, y esta acción está sancionada por ordenanza municipal con una multa de 750 €.

La alimentación de palomas provoca su sobrepoblación, que se relaciona con suciedad e insalubridad del espacio público, afectación de los edificios y mobiliario urbano, y transmisión de enfermedades a las personas. Los restos alimenticios atraen y provocan la proliferación de palomas y también de otras plagas (ratas y cucarachas).

La campaña interpela a toda la ciudadanía para conseguir su colaboración en el control de plagas urbanas, la limpieza y conservación de nuestra ciudad y la protección de la salud de todos, personas y animales.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

No alimentar las palomas en el espacio público ni en las zonas privadas exteriores (portales, ventanas, balcones y patios).

Evitar dejar restos de alimentarias en el suelo, fuera de papareras y contenedores.

Efectos de la sobrepoblación de palomas:

  • Los excremenos ensucian el espacio público y estropean edificios y mobiliario urbano
  • Pueden transmitir enfermedades a las personas ya los animales de compañía
  • Afectan a la biodiversidad urbana contando por el alimento con los otros pájaros

La Ordenanza municipal prohíbe alimentar a los animales en el espacio público y en las zonas privadas exteriores con una sanción de hasta 750€