El Ayuntamiento impulsa la constitución de las dos primeras comunidades energéticas, que podrán beneficiar a 150 familias
Este mes se abre la segunda convocatoria del concurso para otorgar licencias de uso de instalaciones fotovoltaicas municipales
El teniente de alcalde de Transición Ecológica, Noel Duque, ha anunciado hoy en rueda de prensa la constitución de las dos primeras comunidades energéticas de la ciudad. Se trata de las cooperativas «Comunitat Energètica de l'Antic Poble de Sant Pere de Terrassa, SCCL» y «Comunitat Energètica La Llançadora, SCCL», a las que se les otorgarán las dos primeras licencias de uso para consumir la energía procedente de instalaciones fotovoltaicas municipales. Ambas cuentan con una asignación de 150 kW de potencia: La Llançadora ha obtenido 80 kW y la Comunitat Energètica de l'Antic Poble de Sant Pere, 70 kW.
Esta actuación permitirá desplegar un sistema de autoconsumo compartido de energía renovable, pública y de proximidad que podrá beneficiar a 150 familias. La iniciativa se enmarca dentro de las medidas para impulsar un nuevo modelo energético que priorice el bien común y los intereses de la ciudadanía. Según ha explicado Duque, «una vez otorgadas las licencias, las comunidades energéticas comunicarán al Ayuntamiento las familias usuarias para que nosotros tramitemos con la distribuidora eléctrica la activación de los correspondientes autoconsumos compartidos».
Una segunda convocatoria
Gracias a la buena acogida de esta iniciativa, que permite a las dos comunidades energéticas desarrollar su proyecto de autoconsumo colectivo a distancia en cubiertas municipales, Duque ha anunciado que el Ayuntamiento ha abierto este mes una segunda convocatoria, con una vigencia de un año, para que puedan presentarse nuevas solicitudes y para que tanto empresas locales como familias tengan acceso a energías renovables a un precio justo.
«Las asignaciones concedidas en la primera convocatoria nos dejan todavía un remanente de 28,32 kW que puede destinarse a otros proyectos o permitir que más familias se sumen a las comunidades ya constituidas. De hecho, estamos trabajando para ampliar este stock de 28 kW con la energía que generan las nuevas instalaciones realizadas por TAIGUA». Es el caso del recinto municipal de los depósitos de Can Poal, donde recientemente se han instalado 420 módulos fotovoltaicos y donde se prevé generar un excedente del 22 % de energía, con la voluntad de que pueda ser aprovechado por las comunidades energéticas locales.
Precisamente, para dar a conocer cómo funciona este modelo de autoconsumo compartido, el Ayuntamiento retomará, después del verano, la campaña informativa iniciada en 2025 en los distintos distritos de la ciudad. Serán sesiones abiertas a la ciudadanía en las que se explicará el funcionamiento de las comunidades energéticas, ya que se trata de un nuevo modelo de autoconsumo de energía renovable.
Actualmente, los autoconsumos colectivos a distancia —con un radio máximo de cinco kilómetros, de acuerdo con la normativa vigente— son la única opción de que disponen las empresas y las familias que no cuentan con una cubierta propia para producir y consumir su propia energía renovable.
Esta fórmula facilita que las personas asociadas a una comunidad energética puedan realizar un autoconsumo colectivo a distancia de energía renovable, pública y de proximidad, gracias a la energía compartida con los equipamientos municipales que el Ayuntamiento puso en marcha ante la falta de cubiertas disponibles en régimen de alquiler en la ciudad.
Programa de Transición Energética
Esta iniciativa forma parte del Programa de Transición Energética, impulsado durante este mandato municipal, para facilitar que toda la ciudadanía pueda producir y consumir su propia energía fotovoltaica. El programa ha permitido avanzar en tres grandes objetivos: fomentar el ahorro y la eficiencia energética; incrementar la generación local de energía renovable; y gestionar los recursos disponibles para consolidar un modelo energético más limpio, eficiente y resiliente.
Terrassa es actualmente la segunda ciudad de Cataluña en número de placas fotovoltaicas de autoconsumo, con más de 45.500 módulos instalados, solo por detrás de Barcelona. Estas instalaciones evitan anualmente la emisión de 6.900 toneladas de CO₂. Del total, más de 4.700 módulos están ubicados en 29 edificios municipales, con una potencia generada de 2,11 MW, que suministran energía a 53 edificios municipales conectados. Se trata de una línea de actuación que contribuye a reducir el gasto económico destinado a la compra de energía limpia y, al mismo tiempo, a aumentar la producción local de energía renovable al servicio de la ciudad.
Por otra parte, también se ha actualizado el Plan de Acción para la Energía Sostenible y el Clima (PAESC), de acuerdo con los objetivos marcados por Europa para reducir las emisiones de CO₂ de cara a 2030. Asimismo, se está electrificando la flota de vehículos municipales como parte de las iniciativas para impulsar la transición energética como respuesta a la emergencia climática.
Más información: Transició energètica - Ajuntament de Terrassa