El Ayuntamiento impulsa un nuevo modelo alimenticio que promueve la autonomía de las personas usuarias

El proyecto da cobertura a más de 5.000 personas, principalmente familias

El Ayuntamiento de Terrassa ha impulsado un nuevo modelo alimenticio que quiere ir más allá de la provisión de alimentos. El proyecto presenta una propuesta dinámica y flexible que optimiza los recursos alimenticios para garantizar una alimentación saludable y adaptada a las circunstancias individuales. La iniciativa surge del cambio de las necesidades de la ciudadanía. Durante los últimos años, se ha incrementado de forma importante el número de familias receptoras de recursos alimenticios, y el modelo de banco de alimentos ha dejado de ser el más eficiente como respuesta mayoritaria. En palabras de Noel Duque, teniente de alcalde de Acción Social y Ciclos de la Vida y concejal de Servicios Sociales, «Esta situación nos llevó a hacer una reflexión: había que ir dejando las cestas de alimentos que dan una respuesta asistencialista y que pueden crear dependencia y repensar el modelo. Éste es un proyecto que prioriza el derecho a la alimentación poniendo al individuo en el centro, porque tiene en consideración sus necesidades personales. Con esta propuesta, queremos ofrecer una mirada diferente de la distribución de los recursos alimenticios, y atender a las personas de acuerdo con su individualidad de una forma que mejore su calidad de vida».

El nuevo modelo incorpora una reflexión conjunta con las personas usuarias y las incorpora en la toma de decisiones sobre cuál es la mejor opción para cubrir sus necesidades. El objetivo es buscar la atención óptima de los receptores y receptoras del servicio, ciudadanos y ciudadanas en situación de vulnerabilidad que forman parte de todos los sectores sociales: familias, jóvenes y personas mayores, con una mirada amplia y teniendo en consideración su situación personal y social. Esta nueva estrategia transformadora busca definir los recursos según las características y situaciones de cada receptor/a y evitar la generación de efectos de estigma.

La iniciativa surge de un proceso de reflexión de los equipos básicos de los servicios sociales con el objetivo de pautar, guiar, concretar y unificar la mirada a la hora de gestionar los recursos y priorizarlos según sea necesario. Cuando se detecta una demanda, se entrevista a la persona para reflexionar conjuntamente sobre su situación y cuál es la mejor forma de atenderla. Se trata de dar un servicio amplio en la atención, teniendo en cuenta los factores y sus necesidades individuales para aplicar los recursos más adecuados. Con esta visión, se tienen en consideración las necesidades sociales, la vinculación al territorio y requisitos de espacios de relación, las necesidades de vivienda que afectan a tener o no cocina propia, y la carencia de suministros energéticos o de condiciones adecuadas para cocinar. El modelo contempla también los factores de salud, la falta de autonomía para desplazarse o cocinar y las dificultades para gestionar la medicación con las comidas.

Con su actuación, Terrassa sigue dando cumplimiento a los requerimientos de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, suscrita en la Asamblea General de las Naciones Unidas en 2015. La ciudad propone un modelo justo que garantiza el derecho a la alimentación recogido en la Declaración Universal de los Derechos Humanos para mejorar la calidad de la alimentación social, bajo los criterios de sostenibilidad, salud, acceso, participación, equidad y resiliencia.
En este escenario de cambio, Terrassa apuesta por la cooperación público-social, puesto que, en el proyecto, el Ayuntamiento colabora con las entidades sociales y con iniciativas privadas no lucrativas que forman parte del tercer sector. Para conseguir sus objetivos, la ciudad dispone actualmente de 26 proyectos que forman parte de tres recursos alimentarios principales: El Rebost (que incluye la distribución de alimentos no cocinados), las Ayudas Sociales (que incluyen las ayudas económicas, la distribución de alimentos cocinados, las ayudas de apoyo alimentario a la infancia y la adolescencia y los proyectos comunitarios y recursos de urgencia) y las Tarjetas Monedero.

Proyecto Andana Bifurcación

Como parte de las líneas de actuación vinculadas a la transición hacia el nuevo modelo alimenticio, el Ayuntamiento ha establecido un plan piloto con Creu Roja. El proyecto quiere garantizar que las personas sin techo que recibían una ayuda puntual de bocadillo puedan disfrutar de una comida digna completa en el comedor de Andana.