La temporada de baño en las piscinas municipales cierra con cerca de 130.000 usuarios y usuarias
La Piscina de Vallparadís es la que ha recibido mayor afluencia de bañistas, con un total de 80.955 personas usuarias

Las piscinas municipales de Terrassa registraron durante este verano una afluencia de 129.902 usuarios y usuarias desde el inicio de la temporada de baño, el 22 de junio, hasta su finalización, el domingo 1 de septiembre.
Con estos datos se constata una reducción de afluencia de bañistas con respecto a la temporada anterior, cuando el total de personas usuarias fue de 155.900, que se explica por el mayor número de días con inestabilidad meteorológica y los registros más bajos de temperaturas de este verano.
Por equipamientos, la Piscina de Vallparadís es la que ha recibido un mayor número de bañistas con un total de 80.955 personas usuarias (6.920 en junio, 44.921 en julio, 28.753 en agosto y 152 en septiembre). Le siguen la Piscina de las Arenas con 18.132 bañistas (1.811 en junio, 10.439 en julio, 5.822 en agosto y 60 en septiembre); la Piscina de la Maurina con 16.796 bañistas (2.095 en junio, 9.921 en julio, 4.717 en agosto y 63 en septiembre); y la Piscina de Sant Llorenç con 14.228 bañistas (1.753 en junio, 8.359 en julio, 4.031 en agosto y 86 en septiembre).
El concejal de Deportes, Alberto Muñoz, afirma que: «Desde el Ayuntamiento de Terrassa, a través de los servicios de Deportes y Patrimonio, se ha trabajado mucho y se han vertido los recursos necesarios para tener las piscinas municipales en las mejores condiciones posibles y abrirlas para la temporada de baño en un contexto muy complicado debido a la situación de sequía y al hecho de que durante los últimos dos años no se han podido vaciar las piscinas y, de esta forma, garantizar el mantenimiento óptimo de las instalaciones». El concejal añade que: «A pesar de todo, hemos querido seguir ofreciendo a los y las terrasenses, a pesar de las dificultades, un servicio que consideramos del todo esencial para la ciudad durante los meses de verano. De la misma forma, también se ha hecho un esfuerzo por mantener unas tarifas ajustadas y el máximo de asequibles con el objetivo de que todo el mundo que lo deseara pudiera hacer uso de las piscinas municipales durante la temporada de baño, ayudando así a combatir las altas temperaturas a lo largo de los meses de verano».
Por su parte, la teniente de alcalde de Proyección de la Ciudad, Ona Martínez, asegura que: «El compromiso del Ayuntamiento es asegurar el mejor estado posible de las piscinas de cara al verano de 2025, es por eso que tenemos previstas toda una serie de actuaciones en las cuatro piscinas municipales que, si la situación de sequía no se reproduce, nos facilitarán poder realizar el mantenimiento más adecuado en el conjunto de los equipamientos municipales».
En cuanto a la fuga reparada antes del verano en la Piscina de Vallparadís, aparte de las actuaciones que ya se hicieron entonces para garantizar la apertura del equipamiento, cabe añadir que este año el Servicio de Patrimonio tiene previsto reparar la playa de la piscina para minimizar eventuales pérdidas de agua que puedan producirse en el futuro.
Esta actuación ya está adjudicada por un importe de 102.369,86 euros a la empresa Obras y Servicios Deico SL. Las obras se iniciarán durante el mes de octubre y se prevé que finalicen en un período de 2 meses.
Además, este servicio seguirá haciendo seguimiento del alicatado del vaso de la piscina y procediendo a realizar el mantenimiento que sea necesario para detectar otros posibles escapes o reparaciones a realizar.
También está previsto que, si la situación de sequía no empeora, a principios de año se vacíen las cuatro piscinas municipales para que una empresa especializada pueda realizar las tareas de mantenimiento necesarias y hacer frente al arreglo de los desperfectos que se hayan podido producir durante los dos años en los que las piscinas no han podido ser vaciadas. Del mismo modo, se espera mejorar de cara a la próxima temporada el estado del césped presente en la zona de descanso de la Piscina de Vallparadís, esperando que las restricciones por sequía permitan el riego y la posibilidad de realizar un mantenimiento regular de la instalación.