El Ayuntamiento se suma al Día Mundial sin Alcohol reforzando la campaña "Amb l'alcohol tingues vista"
El alcohol es la droga más ampliamente consumida y aceptada socialmente

El Ayuntamiento de Terrassa, a través del servicio de Salud, y en colaboración con las entidades que forman parte del Plan Local de Adicciones (Alba, ABD, CAS y Alcohólicos Anónimos) se suma a la conmemoración del Día Mundial sin Alcohol, que se celebra mañana 15 de noviembre, dando impulso a "Amb l'alcohol, tingues vista", una campaña que pone el foco en los espacios de ocio y cuenta con el despliegue de cartelería por la ciudad.
Con el mensaje, «Si em vens a veure, vigila amb el beure», el refuerzo de la campaña que se ha previsto para este año incorpora el montaje de lonas en 13 campos deportivos que estarán operativas desde el 16 de noviembre. El objetivo de esta acción es sensibilizar a las familias de las y los deportistas sobre el consumo de alcohol cuando van a ver los partidos y sobre el impacto que la normalización de la bebida como hábito social en el ámbito deportivo puede tener en sus hijos e hijas.
Para la concejala de Salud, Laura Rivas, "una de nuestras prioridades es desarrollar programas de prevención de adicciones dirigidos a la juventud. Este año también hemos querido intensificar el mensaje entre las familias, porque su papel es clave a la hora de prevenir el consumo entre sus hijos e hijas. Pensamos que es fundamental sensibilizar a las personas adultas sobre el impacto que su actuación tiene entre las y los jóvenes".
Entre las acciones previstas para la conmemoración de este año, también se ha dado forma a una propuesta de trabajo para concienciar internamente y de forma transversal a todos los servicios del Ayuntamiento sobre los riesgos asociados al consumo de alcohol. Actualmente, se está trabajando en un decálogo de buenas prácticas y recomendaciones que forma parte de esta línea de trabajo.
El alcohol, la droga más consumida
El alcohol es la droga más ampliamente consumida y aceptada socialmente, y la que tiene una edad de inicio más precoz. Su uso está asociado a espacios relacionales y de ocio, con baja percepción de riesgo, a pesar de los importantes costes sociales y sanitarios que genera. El consumo excesivo y habitual de alcohol perjudica a la salud, puede aumentar el riesgo de sufrir lesiones, agrava problemas psíquicos y sociales y puede dañar las relaciones familiares y laborales.
Según datos del último estudio del Ayuntamiento a través de centros educativos, desarrollado en el último trimestre de 2023, un total del 61% de chicos y chicas de entre 13 y 21 años ha consumido alcohol alguna vez. Los datos también muestran que 3 de cada 10 alumnos y alumnas han bebido alcohol en los últimos 30 días, y que El 40% ha hecho alguna vez botellón. Una cuarta parte de los y las adolescentes y jóvenes participantes ha tenido una intoxicación etílica aguda y casi uno de cada 5 la ha sufrido en los últimos 6 meses.