El cine en Terrassa

La primera proyección que se hizo en Terrassa de imágenes dando sensación de movimiento, se vio en 1896 coincidiendo con la Fiesta Mayor de la ciudad. La proyección del que denominaban cuadros disolventes, mediante una linterna mágica, sobre una tela, que hacía función de pantalla, instalada en la Plaza Mayor, ante la calle de Cantarer, permitía observar vistas fijas y algún paisaje en el cual se movía un tren o una renglera de gansos.

Las primeras figuras en movimiento se exhibieron en el Paseo en 1898, en barracas de espectáculos itinerantes. En el Teatro Principal, también se realizaron algunas proyecciones a partir del 1900. La construcción del Teatro Principal en la ubicación que ocupa hoy en día, se inició el 7 de marzo de 1855, gracias a los terrasenses Miquel Vinyals y Galí y Antoni Galí y Coma, y dos años más tarde, se inauguró.

El Teatro Retiro, con una historia complicada de incidentes y reconstrucciones hizo también proyecciones de cine que, a principios del siglo XX, eran de corta duración y requerían incorporar el sonido utilizando por ejemplo golpes de bombo y ruido de latas de zinc para simular las cañerías en imágenes de guerra.

Más adelante, el 1907, en Gaietà Galitzia hizo construir el Teatro Alegría, un local con el propósito de hacer proyecciones, en la calle de Llessamí. Aquí se introdujo la figura del "charlatán", un hombre que explicaba los argumentos y las situaciones de los dramas con todo detalle. Costumbre que se extendió en todos los cines. Al acabarse el contrato de ocupación del espacio, Galitzia escogió la calle la Zanja como nueva ubicación, y que es donde hoy continúa instalado.

El 1906 se inauguró el Artes-Lucis, un salón exclusivamente para cine y espectáculos de arte. El 1912 se inauguraba el Teatro del Recreo, en los señoriales jardines de la que había sido la casa del doctor en farmacia Domènec Ventalló y Llobateras, de la calle Quemada. Era el teatro más grande de Terrassa.

El cine Cataluña se construyó en el patio de la casa número 11 de la calle de Sant Pere, siendo inaugurado el 1916. En Terrassa, en aquel momento, hubieron temporadas con cinco salas de cine. Una sala de cine desconocida por la ciudadanía de Terrassa, y que en estos momentos se encuentra en situación de abandono, es la que ocupa parte de la planta baja del antiguo Hospital del Tórax, construida para aportar momentos de entretenimiento a los enfermos que estaban en este recinto.

El 2017 se constituyó la llamada Mesa local del audiovisual, con la participación inicial del área de Cultura del Ayuntamiento, la Terrassa Film Office, la Escuela Superior de Cine de Cataluña (JAQUE), el INS Santa Eulàlia (con los ciclos formativos de imagen y sonido), la Sociedad Municipal de Comunicación de Terrassa, la Filmoteca de Cataluña y el Parque Audiovisual de Cataluña. El objetivo de esta iniciativa es el de potenciar la visibilidad de Terrassa como ciudad para la industria audiovisual y dar impulso a la formación audiovisual en las escuelas locales.

(Fuente: Baltasar Ragón, Terrassa. Historiales y Efemérides, Terrassa, Tallers Gràfics Josep Ventayol Vilà, 1929)