Una alimentación saludable debe ser suficiente, completa, variada y equilibrada, cubriendo las necesidades de energía y nutrientes que el cuerpo requiere en diferentes etapas de la vida. Debe garantizar una diversidad de alimentos frescos y principalmente vegetales, evitando aquellos de baja calidad nutricional y las bebidas alcohólicas. Esta alimentación debe adaptarse a las particularidades individuales, sociales, culturales y del entorno.

Además, es esencial que sea sostenible, respetuosa con el medio ambiente, priorizando los alimentos frescos y mínimamente procesados, así como los productos locales y de proximidad. También debe ser económicamente accesible, asegurando que nadie quede excluido.

Desde el servicio de Salud, organizamos y coordinamos talleres sobre alimentación tanto en el ámbito comunitario como educativo. En las escuelas, ofrecemos talleres como "Desayuno saludable" y la exposición "¡Come bien, tú ganas!" disponibles en la Guía de actividades educativas del Ayuntamiento.