Un meteorito en Terrassa en 1704

El 25 de diciembre, día de Navidad, de 1704, a las 5 de la tarde, un fenómeno totalmente inesperado quebró la calma del atardecer. Una enorme y estridente bola de fuego cayó del cielo atravesando el firmamento y causó gran alarma entre la población. El que fue conocido como meteorito de Barcelona, ​​que pudo ser observado desde Marsella hasta Barcelona, ​​cayó, según varios testigos, en las inmediaciones de Terrassa. Dos fragmentos de roca de más de 1 kg de peso, de color negro en su parte exterior y gris en la interior, cayeron en las inmediaciones de Can Falguera de les Fonts de Terrassa y en la Torre de Maduixer de Sant Julià d'Altura, el actual Can Viver de Torrebonica, ambos dentro del término de la Universitat Forana de Terrassa.

Existen una veintena de documentos históricos que no solo dejan constancia de la caída del meteorito, sino que constituyen un valioso testimonio del origen divino que se atribuía a los meteoritos en la época moderna. El meteorito de Barcelona, ​​que se precipitó en un día tan emblemático como el día de Navidad y en el período de la Guerra de Sucesión, dio lugar a numerosas predicciones y supersticiones.

El barcelonés Josep Bolló, en 1717, recordó aquel acontecimiento mediante un espectacular dibujo del meteorito en un cuaderno, junto al que anotó: «Fou una cosa molt orrorosa axí per trobar-se lo emisferi ben clar y ceré com per lo gran rimbombo y resplandor feu, y segon havem orservat se pot dir que era un presagi de les miseries y calamitats que ha patit y pateix tot lo Regne de Espanya y més en particular lo Principat de Catalunya». [Fue algo horroroso, porque el hemisferio estaba totalmente claro y sereno, así como por el estruendo y resplandor que provocó, y según hemos observado puede asegurarse que era un presagio de las miserias y calamidades que ha sufrido y sufre todo el Reino de España y más en particular el Principado de Cataluña.]

Un estudio de la UPC y el Museo de Ciencias Naturales de Barcelona, ​​utilizando técnicas avanzadas de análisis basadas en las tecnologías de la luz (tomografía de rayos X, microscopía electrónica y microsonda electrónica), confirma el hallazgo de dos fragmentos del meteorito de 1704, de 50 y 34 gramos de peso, respectivamente, que se hallaron en un frasco de vidrio de la colección científica de la familia Salvador, una estirpe de boticarios y botánicos de principios del s. XVII y mediados del s. XIX, con tienda en la calle Ample de Barcelona.

El análisis de los fragmentos ha revelado que están constituidos mayoritariamente por silicatos y pequeñas partículas metálicas, de lo que se desprende que el meteorito procede de un asteroide primitivo entre las órbitas de Marte y Júpiter.

Este meteorito es el séptimo más antiguo que se conserva en todo el mundo y el tercero conservado en Europa.

Extracto sacado de la información de las webs:

El estudio del que habla se puede obtener aquí