Desde hace cuarenta años, cada 1 de diciembre se celebra el Día Mundial del Sida. Es un día especial para tomar conciencia y luchar contra la infección del VIH. Este evento tiene el objetivo de dar a conocer la situación actual e impulsar avances en cuanto a la prevención y el tratamiento de la infección en los países con mayor prevalencia y también en el resto del mundo. De ahí que el mundo se ilumine de rojo en edificios y elementos arquitectónicos emblemáticos.

Desde que se diagnosticaron los primeros casos de sida en 1981 hasta la actualidad, alrededor de 40 millones de personas han muerto a causa de esta enfermedad causada por la infección del VIH (virus de la inmonudeficiencia humana). Y en estos 40 años hay 79 millones de personas con esta infección en todo el mundo.

En Cataluña en 2020, el número de nuevos diagnósticos de VIH notificados fue de 329, lo que representa una disminución del 50,3% respecto a los últimos años. Los varones presentan porcentajes superiores a las mujeres en los nuevos diagnósticos de VIH (87% VS 13%). El número de personas con SIDA disminuyó de 69 a 29 casos respecto al año anterior y siguiendo la tendencia descendente de los últimos años.

La media de edad de personas diagnosticadas con VIH fue entre 30-39 años en los hombres y entre 20-29 años en las mujeres. Respecto al SIDA, la media de edad de las personas diagnosticadas se situó en 42,45 años.

En cuanto al lugar de origen, en 2020, las personas diagnosticadas con VIH nacidas fuera de España representaron el 62%.

Globalmente, el número de nuevos diagnósticos de VIH y de Sida ha presentado una tendencia gradual a la disminución durante el período 2010-2020.

Acceder aquí a información 2020 de vigilancia epidemiológica del VIH y el Sida en Cataluña.

En Terrassa, durante el período de 2001 hasta 2018, se diagnosticaron 232 personas con VIH, de las cuales 192 son hombres y 40 son mujeres. En 2018 se notificaron un total de 16 nuevos casos de VIH, 11 en hombres y 5 en mujeres. La edad en la que se inician los diagnósticos es a partir de los 25 años destacando la franja de 30-49 años. La vía de transmisión sigue un modelo similar al del resto de Cataluña, es decir, en primer lugar las relaciones sexuales entre hombres que tienen sexo con otros hombres (41%) seguida de las relaciones heterosexuales (34%) y de personas que se inyectan la droga (8%).                             

En Terrassa se hace la Campaña "Nosaltres ja ho sabem", que pretende llegar a la población con menos percepción de riesgo respecto al VIH. Hay personas que nunca se han preguntado si tienen algo que ver con este virus, personas a las que les queda muy lejos pensar en hacerse pruebas, informarse y superar algunos miedos y estigmas que tenemos muy incorporados como sociedad .

La rotulación de la campaña se realiza en autobuses que circulan por Terrassa y que cambian semanalmente su trayecto, favoreciendo así la difusión del mensaje por todo el municipio.

Los grandes objetivos son:

  • Detectar infecciones no diagnosticadas del VIH a través de la promoción de las pruebas rápidas del VIH
  • Normalizar y romper estigmas en relación al control rutinario en salud sexual, en especial al VIH, a través de acercar información, asesorar y superar las barreras de acceso a las pruebas

Entre la población con baja percepción de riesgo y poca información en torno al VIH, se focaliza en tres grupos: Las personas heterosexuales, las personas mayores de 55 años y las mujeres. Estos tres colectivos son los que aparecen representados en las imágenes de la campaña.

La elección se ha hecho así porque:

  • Las personas heterosexuales se diagnostican más tarde de VIH que las personas homosexuales. Concretamente, el diagnóstico tardío es de un 55% y un 39% respectivamente. Esto significa que un 55% de las personas heterosexuales se diagnostican tarde, cuando el cuerpo ya no cuenta con muchas defensas. Tener una determinada orientación sexual NO determina el riesgo de transmisión del VIH. Lo que determina la posibilidad de transmisión son las estrategias de prevención que se utilizan en las prácticas sexuales: si se utilizan métodos barrera, si se realizan pruebas regulares de ITS, si se toma tratamiento antirretroviral y se está indetectable (en caso de tener VIH)... Hablar de grupos de riesgo da una sensación de falsa seguridad para aquellas personas que no pertenecen a estos grupos y tiene, como consecuencia, mayor retraso en el diagnóstico.
  • Las personas mayores de 55 años se diagnostican más tarde de VIH que las personas jóvenes. El diagnóstico tardío es del 59% en personas mayores de 55 años y del 35% en menores de 25 años.
  • Por lo que se refiere al género, las mujeres se diagnostican más tarde del VIH que los hombres. El género tiene un impacto profundo en la capacidad que tienen las personas de prevenir el VIH, acceder al diagnóstico y sistema sanitario, y la eficacia del tratamiento. 

 

 

Aquí puede consultar el acto institucional promovido por el Ayuntamiento.