Los equipamientos que integran el Museu de Terrassa son:

Castell Cartoixa de Vallparadís: 

Dibujo del Castell Cartoixa de Vallparadís. Ilustración: Bigordà

El Castell Cartoixa de Vallparadís tiene sus orígenes a principios del siglo XII, cuando Berenguer Sanlà y su esposa Ermesenda compran a Ramon Berenguer III, conde de Barcelona, unas tierras, situadas cerca del torrente de Vallparadís, para construir una fortificación.

El castillo perteneció a la familia Sanlà, que adoptó el apellido de "Terrassa" hasta 1344, momento en el cual Blanca de Centelles entregó sus dominios de Vallparadís a la orden religiosa de los cartujos.

El Castell Cartoixa de Vallparadís es un espacio de participación y dinamización del territorio donde las comunidades, pasadas y presentes, tienen un papel protagonista.

Casa Alegre de Sagrera:

La Casa Alegre de Sagrera es un modelo de vivienda de la burguesía local. A través de la estirpe familiar que vivió allí, podemos seguir la historia de la industria textil de la ciudad.

Dibujo de la Casa Alegre de Sagrera. Ilustración: Bigordà

La casa fue construida a principios del s. XIX por Joaquim de Sagrera y, en 1911, a raíz del matrimonio entre Francesc Alegre y Mercedes de Sagrera, la casa fue reformada por el arquitecto Melcior Vinyals Muñoz siguiendo el estilo modernista que imperaba en toda Europa.

Este espacio conserva su esencia y, a su vez, combina una nueva propuesta de usos que establece un diálogo entre la historia de la casa y el arte contemporáneo.

 

Seu d'Ègara:

La Seu d'Ègara es un conjunto monumental único en Europa con más de 2500 años de historia.

Dibujo de la Seu d'Egara. Ilustración: Bigordà

Un testimonio excepcional de la arquitectura y la pintura monumental de época visigoda gracias al buen estado de conservación de los elementos arquitectónicos de la catedral de Santa Maria, del edificio funerario de Sant Miquel y de la parroquia de Sant Pere, así como de la decoración pictórica de los tres ábsides.

La superposición de las diferentes etapas históricas hacen del conjunto un espacio que nos transporta a los orígenes y raíces de la ciudad de Terrassa.

Torre del Palau y Centro de Interpretación de la vila medieval de Terrassa - CIVMT:

Dibujo de la Torre del Palau. Ilustración: Bigordà

La Torre del Palau fue edificada en el siglo XII con el objetivo de controlar el cruce de caminos que comunicaban Barcelona con el interior de Cataluña. Actualmente es el único vestigio que se conserva del Castell Palau, lugar de residencia del castlà y espacio desde donde se presidía la villa.

A partir de la Guerra de los Segadores, el castillo adquirió diversas funciones: depósito militar, fábrica de moneda de la villa y, durante unos meses, sede de la Generalitat de Catalunya.

La Torre del Palau y el Centro de Interpretación de la Villa Medieval de Terrassa hablan del nacimiento de la villa y de su origen medieval. Son testigos de su evolución, en tanto que recuerdos de un pasado lejano que ha visto cómo la ciudad se ha ido transformando a su alrededor.

 

Claustro del convento de Sant Francesc:

El Claustro del Convento de Sant Francesc forma parte del Museu de Terrassa desde 2003.

Este convento de estilo barroco, con trazos renacentistas, pertenecía a los frailes menores recoletos de San Francisco de Asís y fue construido en 1612.

Cabe destacar los paneles cerámicos de las lunetas que relatan la vida de San Francisco de Asís.

Dibujo del claustro del convent de Sant Francesc. Ilustración: Antoni Messeguer

En la actualidad el convento se encuentra inmerso en un complejo tejido social, sanitario y educativo, regido por la Fundació de Sant Llàtzer.

Este espacio combina su valor patrimonial y artístico con el bienestar emocional, social y psíquico, en tanto que núcleo de dinamización de las Artes en Salud.