Terrassa ha iniciado un cambio de modelo para avanzar hacia una ciudad donde moverse sea más fácil, con menos tráfico, menos ruidos y menos gases contaminantes. Una ciudad más saludable, con más espacios públicos, más confortable y más segura para peatones. Se trata de una gran transformación, que ha comenzado ya con la reordenación de la circulación en el ámbito central para establecer una Zona de Bajas Emisiones. Unos cambios que tendrán continuidad durante los próximos meses hasta conseguir doblar la superficie destinada a los peatones en los últimos 20 años.

Pero esta transformación va mucho más allá del Centro y abarca todos los barrios de la ciudad. Tal y como se establece en el Plan de Movilidad Urbana Sostenible 2016-21 y en el Plan de Mejora de la Calidad del Aire 2015-20, se harán intervenciones en las calles para reequilibrar el espacio público, reasignando más espacio peatonal, a la bicicleta y el transporte público y para conseguir cambios en los hábitos de la movilidad de la ciudadanía.

Son medidas para lograr una reducción de la accidentalidad, del ruido y del consumo energético, una mejora de la calidad ambiental y de la habitabilidad de las calles, así como un aumento del grado de autonomía de los niños, de personas mayores y de personas con capacidades diversas. Una auténtica revolución verde para movernos y vivir mejor en Terrassa.