Oficina de rieres de Terrassa
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Las principales riadas en la ciudad de Terrassa
1888
El 22 de septiembre de 1988 un fuerte aguacero destruyó una pared del Paseo y derribó una casa cerca del puente de Vallparadís.
1893
El 1 de junio de 1893 una fuerte tormenta de agua y viento provocó inundaciones en sótanos y el desbordamiento de la parte baja de la riera de Palau y causó daños y perjuicios en numerosos tejados de la ciudad.
1903
El 21 de septiembre de 1903 un aguacero que duró casi todo el día inundó casas bajas y almacenes, derribó paredes de valla y árboles, y produjo daños en los huertos y en los viñedos.
1913
El 7 de agosto de 1913 la fuerte lluvia derrumbó la bóveda de la cubrición de la riera de Palau, frente al Mercado de la Independencia, y una parte del muro de canalización. Las aguas invadieron las casas de la orilla izquierda de la Rambla. Se derribó el muro que protegía la Escola Pia junto a la calle de Sant Domènec. Además, el fuerte viento y la lluvia provocaron fuertes daños en la red eléctrica y sus abonados se quedaron sin luz.
1926
Por la tarde del día 31 de agosto de 1926 cayeron 154,4 litros por m2 que dejaron la ciudad sin suministro eléctrico y de agua potable, inundando sótanos y bajos de viviendas, tiendas, talleres y fábricas. También detuvo los ferrocarriles y obturó el colector de la Rambla con árboles y barro.
1930
El 18 de junio de 1930 un nuevo arroyo tragó y ahogó a cuatro chicos de entre siete y catorce años de edad que jugaban en la boca del colector de la Rambla, a la altura de la calle Cervantes. Sus cuerpos sin vida fueron encontrados en Les Fonts.
1944
La noche del 23 al 24 de febrero de 1944 se derrumbará el pantano del Guitard o de la Xuriguera, que soltó los cerca de un millón de litros de agua retenida. Esta descarga repentina de agua provocó ocho víctimas mortales, daños irreparables a la agricultura y las masías del arroyo, así como de la destrucción del puente de les Fonts.
1962
El 25 de septiembre de 1962 un gran temporal afectó a todo el Vallès, principalmente las montañas de la cordillera de Sant Llorenç, provocando un gran aguacero que las rieras, torrentes y colectores no pudieron tragar y se desbordaron.
Ese día cayó sobre Terrassa y las cercanías un aguacero de 225 litros por metro cuadrado. La infraestructura urbanística de la ciudad no estaba preparada para recibir tanta agua y las zonas más cercanas a los torrentes, especialmente la Rambla de Ègara y la riera de las Arenas, sufrieron sus trágicas consecuencias.