Los animales de compañía son parte de la familia. Nos acompañan, nos ayudan y respetan. Pero también es necesario que cubramos todas sus necesidades, que dediquemos nuestro tiempo y recursos a darles el trato y la atención que merecen. Debemos ser conscientes de que su tenencia y cuidado son nuestra responsabilidad, y que no pueden ser adoptados por impulso o regalados como objetos. Adopta con responsabilidad y recuerda: no son juguetes.