Con nuestra actividad diaria cada día generamos residuos: restos de productos que ya no nos sirven y de los que queremos desprendernos. Antes de tirarlos es necesario que nos aseguremos que no podemos aprovecharlos más, y después entregarlos al contenedor adecuado para garantizar así su reciclaje y reaprovechamiento como nuevos productos, siempre que sea posible.

Participar en la recogida selectiva de residuos, dando el primer paso en la separación de los desechos en el hogar, es un gesto cívico que reduce costes ambientales, económicos y sociales, ya que los residuos son aprovechables a través de su reciclaje y recuperación, convirtiendo en nuevos recursos.

En terraza funciona el modelo de recogida de residuos de 5 fracciones.
Este modelo de recogida es el más habitual en Cataluña y se basa en la colocación de contenedores, en la calle:

  • Amarillo para los envases ligeros, metálicos y briks.
  • Verde para los envases de vidrio,
  • Azul para el papel y cartón.
  • Marrón para la fracción orgánica.
  • Gris para la fracción resta, es decir, aquellos residuos que no requieren de una gestión específica.