Desde el Plan Local por un Envejecimiento Integral 2030 se apuesta por fomentar una ciudad proactiva en la adaptación al cambio demográfico que supone el envejecimiento de la población y los nuevos retos que plantea, fomentando el conocimiento y saberes de las personas mayores y sobre las personas mayores.

Actualmente estamos a las puertas de un cambio en la historia de la humanidad. Según la OMS, esta longevidad que caracteriza a las sociedades del siglo XXI nos plantea un escenario desconocido hasta el momento, no sólo desde el punto de vista de las políticas públicas, sino también desde la propia concepción de la sociedad.

Desde un punto de vista sociológico, esta nueva generación de personas mayores son muy diversas, pero que tienen en común que ya no se reconocen en el perfil de vejez de hace unas décadas.

En el III Congreso Estatal de Personas Mayores (2009) se expuso que, después de doce años de investigación sobre la nueva edad senior (que era desconocida y sin ningún referente histórico anterior) se autorreconoció como una nueva generación de personas con reto transformador para asumir el envejecimiento de la población, preservar derechos, adaptar a la sociedad que está cambiando las estructuras familiares clásicas, fomentar los valores humanos y las relaciones intergeneracionales, adaptar los entornos y preservar el planeta.

Por otra parte, otra mirada también a considerar, es que esta generación que no ha vivido ninguna guerra, sí que ha vivido recientemente el impacto en sus vidas de una pandemia especialmente dura con las personas mayores tanto por razones médicas, porque la Covid-19 ha sido muy agresiva con ellas y el nivel de mortalidad, como por encontrarse por primera vez aisladas por las restricciones sanitarias, con una vida de tiempo libre que las mantenía activas, y viviendo por primera vez en muchos casos la brecha digital que ha marcado la diferencia entre estar conectado o aislado.

En resumen, los saberes y conocimientos son imprescindibles para entender esta nueva realidad y prepararnos para el futuro, consiguiendo que Terrassa sea una ciudad en la que se pueda envejecer de la mejor manera.